La Encuesta TEA 2026 de la Organización Venezolana de Autismo (OVA) expone los principales retos que enfrentan niñas, niños y adolescentes autistas y sus familias en Venezuela.
El estudio reúne 2.082 respuestas válidas de familias de distintas regiones del país, con mayor participación en Aragua, Distrito Capital, Miranda, Carabobo y Zulia. El informe aborda las condiciones socioeconómicas, educativas, terapéuticas y de garantía de derechos de esta población.
Entre los principales hallazgos, la Encuesta TEA 2026 señala que 60,3 % de los hogares encuestados percibe ingresos mensuales por debajo de la canasta básica.
Encuesta TEA 2026 evidencia barreras en educación y terapias
El estudio indica que 75,9 % de los menores requiere una dieta especial por indicaciones metabólicas o conductuales, pero 86,3 % de las familias no puede costearla. Además, 90,7 % de los hogares afirma no recibir bonos o ayudas económicas estatales por discapacidad.
En el ámbito educativo, 9 % de los NNA evaluados está fuera del sistema escolar. El 76,9 % de los estudiantes no cuenta con acompañante pedagógico y 42,6 % no recibe adaptaciones o ajustes razonables en sus planteles.
La Encuesta TEA 2026 también identifica dificultades para acceder a terapias multidisciplinarias. El 39,1 % de los menores carece completamente de estos servicios, mientras que 58,7 % de los hogares reporta interrupciones en las rutinas y terapias por fallas recurrentes de agua y electricidad.
La discriminación constituye otro de los problemas señalados por las familias. El 52,4 % afirma haber experimentado actos discriminatorios, principalmente en espacios educativos y públicos.
Según el informe, 89,8 % de quienes reportaron alguna vulneración no presentó una denuncia formal. La OVA relaciona esta situación con la desconfianza en las instituciones y las dificultades para obtener respuestas efectivas.
La organización pidió fortalecer las políticas públicas de protección social, educación inclusiva, acceso a terapias y nutrición especializada. También planteó medidas para apoyar a los cuidadores, una responsabilidad que recae en las madres en 91,6 % de los casos registrados.
