La exportación de gas venezolano recibió un nuevo impulso tras la autorización otorgada por el gobierno de Estados Unidos a Shell y Trinidad y Tobago.
Este miércoles, la agencia Reuters informó que la administración de Donald Trump aprobó el desarrollo de un campo de gas marino ubicado en aguas venezolanas.
La medida permite a Shell y al gobierno trinitario negociar directamente con Venezuela y Pdvsa, en una primera fase que se extenderá hasta abril de 2026.
Según fuentes oficiales, esta etapa inicial del acuerdo exige la participación obligatoria de empresas estadounidenses en el proceso de desarrollo energético.
La exportación de gas venezolano, en este contexto, se convierte en un punto clave para la cooperación regional y la reactivación de proyectos binacionales.
Además, el acuerdo representa una excepción dentro del marco de sanciones impuestas a Venezuela, lo que ha generado reacciones diversas en el ámbito político.
LEA TAMBIEN: Trump autorizó operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela, según The New York Times exportación de gas venezolano
Shell, con amplia experiencia en el Caribe, liderará las negociaciones técnicas y operativas junto a Trinidad y Tobago, bajo supervisión de entes regulatorios.
La exportación de gas venezolano beneficiaría a ambos países, al garantizar suministro energético y generar ingresos para el Estado venezolano.
Por otro lado, analistas destacan que este paso podría abrir nuevas oportunidades para el sector energético nacional, siempre que se mantenga la cooperación internacional.
El campo marino en cuestión se encuentra en la frontera marítima entre Venezuela y Trinidad, lo que facilita la logística y reduce los costos de transporte.
La exportación de gas también podría aliviar la presión sobre el sistema eléctrico trinitario, que ha enfrentado fallas en los últimos años.
Aunque aún faltan detalles sobre las siguientes fases del acuerdo, esta primera etapa marca un precedente importante en la relación energética regional.
La exportación de gas venezolano, bajo este nuevo esquema, podría convertirse en una vía estratégica para dinamizar la economía y fortalecer alianzas.
