La agencia de Policía Internacional (Interpol) de Chile concretó la extradición de un ciudadano de origen venezolano. El procesado estaba siendo activamente requerido por los tribunales de ese país debido a su presunta implicación en el secuestro de un comerciante y su hija.
El detenido, identificado por los cuerpos policiales como un presunto exintegrante de una peligrosa banda delictiva internacional, se había refugiado ilegalmente en el territorio peruano. El sujeto pretendía evadir la acción judicial de los cuerpos policiales chilenos por un asalto violento ejecutado en 2024.
Tras la aprobación de las medidas de traslado judicial, el venezolano deberá responder formalmente ante los tribunales correspondientes. Los cargos criminales imputados incluyen secuestro extorsivo, asociación para delinquir, robo agravado con lesiones corporales y sustracción de menores de edad.
Organismos de Interpol rastrearon el paradero del venezolano
Las pesquisas técnico-científicas detallaron que los sucesos delictivos comenzaron originalmente en la localidad residencial de Las Cabras, en la región de O’Higgins. El grupo criminal asaltó la residencia particular de otro residente.
En medio de la irrupción delictiva, los delincuentes secuestraron propietario del inmueble, también venezolano, junto con su pequeña hija. Las víctimas fueron trasladadas hasta un apartamento clandestino ubicado en la populosa zona de Estación Central.
Posteriormente, las dos personas secuestradas fueron abandonadas en un terreno desolado de la capital tras la entrega de un rescate económico.
Finalmente, el comisario general de Interpol Chile, Edgardo del Valle, especificó que sobre el sospechoso venezolano pesaba una orden internacional de notificación roja. La captura formal del procesado se consolidó gracias al cruce informativo directo ejecutado entre los funcionarios policiales chilenos y peruanos.
