A menos de una semana de la crucial segunda vuelta electoral en Brasil, la campaña del candidato derechista Flávio Bolsonaro ha presentado una propuesta que busca reformar el funcionamiento del programa social Bolsa Familia. La iniciativa plantea establecer un límite de dos años para la permanencia en el programa de aquellos beneficiarios que logren insertarse en el mercado laboral formal o inicien un emprendimiento, en un intento por dinamizar la economía y responder a las críticas de sus opositores en una contienda que las encuestas muestran sumamente reñida.
Una regla de transición y retorno automático
Daniella Marques, coordinadora económica de la campaña de Bolsonaro y principal candidata a asumir el Ministerio de Hacienda en caso de una victoria electoral, detalló el funcionamiento de la medida. Según explicó en una entrevista con la emisora CBN Bahia, los beneficiarios que consigan empleo formal o abran un negocio propio dispondrán de un plazo de transición de dos años en el que continuarán recibiendo la ayuda estatal. Si al cabo de ese período sus ingresos superan el umbral mínimo de pobreza, serán desvinculados del programa; de lo contrario, o si la situación económica del beneficiario empeora, se activará un mecanismo de reingreso automático para evitar la desprotección de las familias.
Garantías para quienes no consigan empleo
Marques, quien anteriormente presidió el banco público Caixa Econômica Federal, aclaró que la reforma no contempla la desvinculación de aquellas personas que, transcurrido el plazo de dos años, no hayan logrado conseguir un puesto de trabajo. El objetivo central de la propuesta, según la funcionaria, es incentivar la búsqueda de empleo formal y el emprendimiento individual sin que el temor a perder de inmediato el subsidio estatal actúe como un desincentivo para ingresar al mercado laboral.
Ajuste fiscal y el modelo de la campaña
Esta reforma al principal programa de subsidios de Brasil se enmarca dentro de un paquete de medidas económicas de corte liberal que Flávio Bolsonaro planea implementar de resultar electo. Entre las prioridades de su eventual gobierno destaca la propuesta de una enmienda constitucional para fijar un límite estricto al gasto público, inspirada en las políticas aplicadas por el presidente argentino Javier Milei. Esta iniciativa se complementaría con una reducción de impuestos, la eliminación de beneficios fiscales específicos y un recorte de trámites burocráticos que la campaña ha denominado popularmente como el «tijeretazo».
Tensiones políticas y cruces con Lula da Silva
El anuncio de la medida también busca contrarrestar los señalamientos de la campaña del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que acusaba a Bolsonaro de pretender eliminar por completo el Bolsa Familia, un subsidio de 691 reales (aproximadamente 136 dólares) del cual dependen cerca de 19 millones de familias brasileñas. Tras el último debate televisivo, la tensión entre ambos candidatos se ha agudizado notablemente. Lula calificó a Flávio Bolsonaro de «miliciano preparado para mentir» y expresó su incomodidad por debatir con él, haciendo alusión a las investigaciones que vinculan al entorno del candidato con grupos paramilitares en Río de Janeiro, lo que anticipa un cierre de campaña de alta confrontación política.
