En un caso que ha conmocionado a la opinión pública de Cali, Colombia, un hecho delictivo común terminó por destapar un grave escenario de violencia intrafamiliar y abuso sexual infantil. Todo comenzó cuando un delincuente hurtó un teléfono celular y, al acceder a su contenido, descubrió una serie de videos que registraban agresiones sexuales explícitas contra una menor de edad. Este hallazgo fortuito desencadenó una secuencia de eventos que culminó con el rescate de la víctima y la captura de su propia madre, señalada como la presunta responsable de los vejámenes.

Intento de extorsión y difusión en redes sociales

De acuerdo con las investigaciones adelantadas por la Policía Metropolitana de Cali y la Fiscalía General de la Nación, el presunto delincuente intentó inicialmente lucrarse con el material hallado. El sujeto contactó a la propietaria del dispositivo móvil para exigirle una importante suma de dinero a cambio de no hacer públicas las grabaciones. Ante la negativa de la mujer de ceder al chantaje, el captor del teléfono procedió a difundir los videos a través de diversas plataformas digitales y redes sociales.

La viralización del aberrante contenido generó una inmediata ola de indignación y múltiples denuncias por parte de la ciudadanía digital. Este flujo de reportes activó de manera urgente los protocolos de ciberseguridad y de protección a la infancia de la Policía Nacional, dando inicio a una investigación exprés para localizar el origen de las grabaciones y salvaguardar la integridad de la menor afectada.

Captura de la progenitora y rescate de la menor

Las labores de inteligencia y los análisis forenses digitales permitieron a las autoridades identificar plenamente a la mujer involucrada y ubicar su residencia en la capital del Valle del Cauca. El pasado 22 de septiembre, mediante una diligencia de registro y allanamiento, uniformados hicieron efectiva la captura de la madre de la víctima. Posteriormente, un juez de control de garantías ordenó su reclusión en un establecimiento carcelario de manera preventiva.

La Fiscalía imputó a la procesada los delitos de pornografía con persona menor de 18 años y acceso carnal abusivo con menor de 14 años, ambos cargos con la circunstancia de agravación punitiva debido al vínculo materno-filial. Paralelamente, la menor de edad fue retirada de inmediato de su entorno familiar y puesta bajo la custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para iniciar el proceso de restablecimiento de sus derechos fundamentales.

Búsqueda del asaltante y aclaración de las autoridades

A pesar del rescate de la menor, el caso judicial sigue abierto en varios frentes. La Policía Metropolitana de Cali desmintió categóricamente las versiones que circulaban en redes sociales, las cuales sugerían que el ladrón había actuado como un denunciante de buena fe ante la justicia. Los investigadores confirmaron que el sospechoso actuó motivado por la extorsión y que la investigación penal se inició únicamente tras la difusión masiva del material en internet.

Actualmente, las fuerzas de seguridad mantienen un operativo activo para identificar, localizar y capturar al hombre responsable del hurto del dispositivo móvil y de la posterior divulgación de los videos. Las autoridades enfatizaron que, además del delito de robo, el implicado podría enfrentar cargos relacionados con la distribución de material de abuso sexual infantil, mientras continúan las labores para recuperar el teléfono celular que contiene las pruebas físicas del caso.

Fuente: Cactus24
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