El dirigente político venezolano Tomás Guanipa calificó este lunes como «una buena noticia» la propuesta de renovación total del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), surgida en el marco de las negociaciones entre las delegaciones del Gobierno y la Asamblea Nacional electa en 2015. No obstante, el dirigente cuestionó con severidad la lentitud con la que se están implementando estos acuerdos, advirtiendo que el sistema judicial del país continúa gravemente viciado, sometido a directrices políticas y alejado de las demandas urgentes de la ciudadanía.

Exigencias de celeridad y reformas electorales urgentes

Durante una entrevista televisiva, Guanipa enfatizó que, si bien el consenso alcanzado en la mesa de negociación representa un avance significativo, el ritmo actual de las conversaciones amenaza con retrasar procesos políticos cruciales. El dirigente señaló que el país requiere con urgencia iniciar una discusión seria para la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el establecimiento de garantías claras para los futuros comicios. Entre las condiciones indispensables, Guanipa enumeró el fin de las inhabilitaciones políticas, la liberación de los presos políticos, la habilitación del voto para los venezolanos en el exterior y la derogación de leyes de carácter represivo.

Críticas a la situación judicial y la gestión económica

A juicio del dirigente, los cambios anunciados en el sistema de justicia aún no se han materializado en la práctica, persistiendo vicios procesales y detenciones arbitrarias sin el debido proceso en los tribunales del país. Guanipa sostuvo que la reforma judicial no debe limitarse únicamente a la cúpula del TSJ, sino que debe extenderse de manera profunda a los tribunales regionales y municipales para erradicar la corrupción estructural. Asimismo, abordó el panorama económico señalando que los recursos obtenidos por la reactivación y venta de petróleo no se están traduciendo en una mejora real de los servicios públicos ni en la calidad de vida de la población, atribuyendo esta situación a la falta de seguridad jurídica y a la incapacidad de gestión gubernamental.

El debate internacional y los avances del diálogo

Por otra parte, Guanipa criticó la reciente intervención de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, lamentando la ausencia de un reconocimiento explícito sobre la responsabilidad oficial en la crisis que atraviesa la nación. Mientras Rodríguez defendió en la ONU el inicio de un proceso de transformación democrática ordenado y verificable, la oposición insiste en que la credibilidad internacional solo se recuperará con hechos concretos. El debate coincide con el cierre del segundo ciclo de diálogo entre ambas delegaciones, el cual concluyó tras siete sesiones de trabajo enfocadas en la libertad de expresión y el fortalecimiento de la democracia y el Poder Judicial.

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