Un hombre de 49 años de edad resultó detenido por su presunta responsabilidad en actos lascivos cometidos contra menores de edad. El sujeto abordaba con engaños a las estudiantes en distintas instituciones educativas para cometer los delitos.
De acuerdo con el informe oficial del Ministerio de Interior y Justicia, el acusado responde al nombre de Luis Ernesto Romero Pérez. Las autoridades policiales identificaron a este ciudadano bajo el alias “monstruo de Caracas” debido a sus acciones.
La detención se logró gracias a la oportuna intervención de los cuerpos policiales tras recibir las denuncias de los representantes de las víctimas. Los funcionarios iniciaron un operativo especial para dar con el paradero de este peligroso delincuente.
Modus operandi del agresor para cometer actos lascivos
El organismo reveló que Romero Pérez se hacía pasar por médico graduado para poder acercarse con facilidad a las adolescentes. Mediante esta falsa profesión, el delincuente lograba ganarse la confianza de las estudiantes para luego tocarlas de manera indebida.
Su captura se realizó el pasado viernes, luego de que el ciudadano fuera acusado formalmente de cometer actos lascivos contra sus víctimas. Las afectadas son jóvenes de entre 13 y 15 años de edad, a quienes abordaba a las afueras de los liceos.
La información detallada la ofreció el secretario para la Transformación de la Seguridad Ciudadana, Andrés Goncalves. El funcionario sostuvo que la denuncia formal fue formulada inicialmente ante el Servicio de Investigación Penal, base Este.
Investigaciones determinan el alcance de los delitos
Goncalves reveló que las investigaciones de campo permitieron determinar que Romero cometía actos lascivos con liceístas de Caraballeda, Macuto y La Guaira.
Asimismo, se aclaró que los funcionarios de la Brigada de Respuesta Inmediata estuvieron a cargo de la captura del sospechoso. El despliegue táctico impidió que el agresor continuara perjudicando a más estudiantes de la educación media en dichos planteles.
El caso fue remitido de inmediato a la Fiscalía del Ministerio Público, institución que imputó formalmente los cargos penales correspondientes. Por su responsabilidad en estos actos lascivos, el tribunal determinó la medida privativa de libertad por abuso sexual y multiplicidad de víctimas.
