El huracán Melissa, que se originó como tormenta tropical el pasado martes en aguas del mar Caribe, ha evolucionado hasta alcanzar la categoría 5.
La agencia advierte que se esperan vientos extremadamente fuertes, marejadas peligrosas que se intensificarán en Jamaica a lo largo de este lunes 27 de octubre.
Se espera que el huracán Melissa impacte Jamaica este lunes, y llegue a Cuba entre martes y miércoles, provocando fuertes lluvias en Haití y República Dominicana.
En estas últimas naciones, las precipitaciones ya han dejado sin acceso al agua potable a cerca de un millón de personas, agravando la situación humanitaria en medio del temporal.
Con vientos sostenidos de 260 kilómetros por hora, Melissa alcanzó la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson, según el Centro Nacional de Huracanes.
Las autoridades de Jamaica activaron más de 650 refugios, cerraron aeropuertos y ordenaron evacuaciones en zonas costeras vulnerables ante el inminente impacto del huracán Melissa.
Mientras tanto, en República Dominicana y Haití, las lluvias torrenciales provocaron deslizamientos de tierra, cortes eléctricos y dejaron a un millón de personas sin agua.
Huracán Melissa amenaza con inundaciones catastróficas en Jamaica y Cuba
La marejada ciclónica podría alcanzar hasta cuatro metros sobre el nivel del mar, inundando comunidades enteras y destruyendo infraestructuras esenciales en cuestión de horas.
En Cuba, se espera que el huracán Melissa toque tierra entre martes y miércoles, con lluvias intensas y vientos capaces de arrancar techos y árboles
Los meteorólogos advierten que el lento desplazamiento del huracán prolongará las condiciones extremas, aumentando el riesgo de daños irreparables en zonas rurales y urbanas.
A pesar de las advertencias, muchas familias permanecen en sus hogares por miedo a saqueos o por falta de transporte hacia refugios seguros.
Las imágenes satelitales muestran un ojo perfectamente definido, señal que el huracán Melissa mantiene su fuerza y podría intensificarse aún más en las próximas horas.
Organismos internacionales como la Cruz Roja y la ONU han comenzado a coordinar ayuda humanitaria para las zonas más afectadas por el huracán Melissa.
El impacto emocional en las comunidades es profundo: niños lloran, adultos rezan y todos esperan que la tormenta pase sin más pérdidas humanas.
Es momento de unir esfuerzos, donar, compartir información útil y exigir políticas climáticas que mitiguen futuros desastres como huracán.
