El Ingreso de Guerra Económica para pensionados del IVSS se tiene previsto que lo activen en las próximas horas con un aumento para este mes de octubre. Se estima que dicho incremento alcance los 9.950 bolívares. Este beneficio representa un alivio parcial para miles de adultos mayores, quienes enfrentan diariamente el impacto de la inflación y la devaluación del bolívar venezolano.
Durante septiembre, el monto fue de 7.800 bolívares, lo que equivale a 46,82 dólares según el tipo de cambio del Banco Central de Venezuela (BCV). Los beneficiarios recibirán el equivalente a 50 dólares indexados, como complemento al salario mínimo nacional vigente.
El Ingreso de Guerra Económica se entrega junto a la pensión mensual del IVSS, que permanece en 130 bolívares, igual al salario mínimo establecido. Para cobrar este ingreso, los pensionados deben ingresar al Sistema Patria, acceder al monedero y realizar el retiro siguiendo los pasos indicados en la plataforma.
Después de seleccionar el monto y destino de los fondos, deben confirmar la operación, recibiendo un mensaje de texto desde el número corto 3532. También pueden verificar la transacción a través de la aplicación veMonedero, disponible para teléfonos inteligentes con sistema operativo Android.
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Este proceso busca facilitar el acceso al beneficio, aunque muchos adultos mayores enfrentan dificultades tecnológicas para completar el retiro sin ayuda externa.
El Ingreso de Guerra Económica se ha convertido en un recurso esencial para los abuelos y abuelas de la patria, especialmente en tiempos de crisis. A pesar del aumento, el monto sigue siendo insuficiente para cubrir necesidades básicas como alimentación, medicinas y transporte público.
Sin embargo, el gobierno insiste en que estos pagos reflejan su compromiso con los sectores más vulnerables de la población venezolana. El Ingreso de Guerra Económica para pensionados se mantiene como símbolo de resistencia económica frente a las sanciones y la inestabilidad financiera.
Muchos ciudadanos esperan que este beneficio continúe ajustándose mensualmente, en función del tipo de cambio y la inflación acumulada. La sociedad civil exige políticas más sostenibles que garanticen una vejez digna y libre de preocupaciones económicas para todos los venezolanos.
