El presidente colombiano Gustavo Petro lanzó una orden directa a las Fuerzas Militares, destacando la intervención extranjera en Colombia como amenaza creciente y advirtiendo sobre consecuencias graves para la soberanía nacional.
Petro afirmó que cada soldado debe priorizar la bandera colombiana frente a cualquier presión externa, subrayando que la intervención extranjera representa un riesgo inaceptable para la estabilidad institucional.
La declaración surgió tras comentarios del presidente estadounidense Donald Trump, quien insinuó una operación similar a la realizada en Venezuela, generando preocupación inmediata en sectores políticos internacionales.
A través de su cuenta en X, Petro enfatizó que ningún comandante puede anteponer intereses externos, reiterando que la intervención extranjera contradice principios constitucionales de defensa soberana.
Intervención extranjera en Colombia genera tensión política y militar
El mandatario recordó que la Constitución ordena proteger la soberanía popular, insistiendo en que la intervención extranjera vulnera derechos fundamentales y compromete la independencia política de Colombia.
Además, Petro señaló que analizará cuidadosamente las palabras de Trump antes de responder oficialmente, aunque calificó la intervención extranjera como una amenaza ilegítima contra la institucionalidad democrática colombiana.
Petro incluyó advertencias en su mensaje al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio y lo acusó de difundir información errada sobre Colombia vinculada a intereses mafiosos.
Petro sostuvo que dichos intereses buscan dañar las relaciones bilaterales, resaltando que la intervención extranjera se alimenta de narrativas políticas ligadas al narcotráfico y a sectores corruptos.
La tropa recibió con atención la orden presidencial y entendió la intervención extranjera como un desafío directo a la autonomía militar y nacional.
Analistas consideran que la intervención extranjera podría intensificar tensiones diplomáticas, especialmente porque Colombia mantiene acuerdos estratégicos con Estados Unidos en materia de seguridad y cooperación regional.
Petro insistió en que rechazará la intervención extranjera bajo cualquier circunstancia y reafirmó que la defensa nacional impondrá su fuerza frente a toda presión internacional.
El discurso presidencial se difundió ampliamente en medios locales, donde la intervención extranjera fue presentada como un tema central en la agenda política y militar.
Sectores opositores cuestionaron el tono del mandatario, aunque reconocieron que la intervención extranjera constituye un asunto sensible que requiere respuestas institucionales claras y firmes.
Finalmente, Petro reiteró que la intervención extranjera amenaza la soberanía, subrayando que las Fuerzas Militares deben mantenerse leales a Colombia y rechazar cualquier influencia externa.




