Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se encuentran en estado de alerta ante una posible intervención militar en Venezuela. Así lo confirmó el secretario del Ejército, Dan Driscoll, quien aseguró que el país está preparado para actuar si el presidente lo ordena. Esta declaración surge tras los recientes comentarios de Donald Trump, quien afirmó haber tomado una decisión sobre el rumbo a seguir en la nación sudamericana.
Intervención militar en Venezuela: preparación y despliegue estratégico
Durante una entrevista en “Face the Nation”, Driscoll explicó que el Ejército ha intensificado su entrenamiento en entornos selváticos, reactivando su escuela de selva en Panamá. Esta medida busca reforzar la capacidad operativa en escenarios similares al venezolano. Además, destacó que las tropas estadounidenses han trabajado junto a fuerzas panameñas en el “Curso combinado de orientación en la selva”, centrado en tácticas de patrullaje y supervivencia.
Aunque evitó confirmar si ya existe una orden directa, Driscoll reiteró que las tropas “estarían listas, si se les pide”. Esta afirmación alimenta las especulaciones sobre una inminente intervención militar en Venezuela, especialmente tras conocerse que Trump recibió un informe con múltiples opciones, incluyendo ataques aéreos y operaciones para remover al presidente Nicolás Maduro.
En paralelo, Estados Unidos ha desplegado una fuerza considerable en la región. El portaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, lidera un contingente que incluye más de 15.000 militares, una docena de buques de guerra y diez aviones F-35. Este despliegue refuerza la percepción de que la intervención militar en Venezuela podría estar más cerca de lo que se pensaba.
La comunidad internacional observa con atención cada movimiento. Las decisiones que se tomen en los próximos días podrían redefinir el equilibrio geopolítico en América Latina. Mientras tanto, el debate sobre la legitimidad y las consecuencias de una posible acción militar continúa creciendo.
La intervención militar en Venezuela ya no es solo una posibilidad teórica; se perfila como un escenario cada vez más tangible.

