Este horrible suceso ha consternado a la provincia de Catania, Sicilia. Una madre despiadada ha matado a su propia hija de 5 años y ha intentado engañar a las autoridades del país, tratando de fingir un macabro secuestro.
Los medios locales apuntan, que debido a la presión policial, la niña ha sido encontrada sin vida y la misma madre acompañó a los funcionarios al lugar donde se encontraba el cadáver y allí mismo esta siniestra mujer confesaría su crimen. Esta mujer sólo tiene 20 años.
«Tres personas armadas y encapuchadas se han llevado a una niña de cinco años… compartid este post«. El llamamiento completo, con foto, nombre y dirección de la pequeña comenzó a correr en las redes sociales desde la tarde de este lunes. El boca a boca se hizo viral pocas horas después de que la madre del niño se personara en la comisaría de su localidad, Mascalucia, en la provincia de Catania, con una historia dramática. «Fui a buscar a mi hija a la guardería», relató entre lágrimas, «acabábamos de salir cuando bloquearon nuestro coche. Se llevaron a la niña, ella gritaba pero la subieron a otro coche y se dieron a la fuga».
Un secuestro «anómalo» y donde parecería extraña la intervención del crimen organizado, dijeron de inmediato los investigadores.
UN INTERROGATORIO CON «MUCHAS INCONGRUENCIAS»
La noticia del hallazgo de Elena Del Pozzo la ha confirmado el fiscal de Catania, Carmelo Zuccaro, que explicó a los medios que el cadáver fue encontrado «por indicaciones de la madre» en medio de un campo abandonado a 200 metros de su casa.
«Durante un largo interrogatorio objetamos muchas incongruencias«, ha añadido el fiscal Zuccaro, que agregó que después la madre llevó a los investigadores al lugar donde se encontraba el cuerpo de la pequeña y tras volver a tomarle declaración confesó haber matado a su hija.
La joven madre, de unos 20 años, residente en la localidad de Mascalucia había denunciado que Elena, de 5 años, había sido secuestrada mientras estaba en el coche con ella en la pequeña localidad de Piano di Tremestieri Etneo, cuando tres encapuchados armados abrieron la puerta del vehículo y se llevaron a su hija.
RDN/EL MUNDO
