Este lunes, Cabimas celebró la inauguración de la Zona de Juventud Comunitaria, un espacio que promueve el buen vivir de la juventud comunera Robert Serra 2018.
El gobernador Luis Caldera encabezó el acto, destacando que esta obra nació de la Consulta Nacional de la Juventud, realizada el pasado 27 de julio en todo el país.
Acompañado por el alcalde Frank Carreño y líderes comunales, Caldera reafirmó el compromiso con la juventud como motor de transformación social y territorial.
Durante su discurso, recordó que en Zulia se han culminado 1.947 obras comunales, mientras otras 451 están en ejecución gracias al Poder Popular organizado.
La frase juventud comunera resonó entre los asistentes, quienes celebraron este nuevo espacio para la recreación, la formación y la innovación comunitaria.
La niña Eriangenis Caraballo agradeció el área de informática, donde niños y jóvenes podrán investigar, estudiar y disfrutar de actividades tecnológicas y educativas.
Edward Medina, joven promotor comunal, explicó que más de 1.200 jóvenes hacen vida en esta comuna, ahora fortalecida con espacios dignos y funcionales.
Además, se contempla establecer cursos con el Inces Comunal y apoyar a escuelas públicas que carecen de acceso tecnológico para sus estudiantes.
El alcalde Carreño resaltó que el Poder Popular ejecuta grandes obras con eficiencia, y que los jóvenes son protagonistas del buen vivir en sus comunidades.
La frase juventud comunera representa el espíritu de esta generación que apuesta por la paz, el conocimiento y el desarrollo desde lo local.
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Este proyecto se suma al plan integral de recuperación de espacios públicos en Cabimas, promovido por la alcaldía y el gobierno regional.
La plaza inaugurada se ubica en la parroquia Ambrosio, y fue posible gracias a la articulación entre el Estado y la empresa privada.
El gobernador Caldera afirmó que “volveremos al sitial de Maracaibo como primera ciudad de Venezuela”, con obras que dignifican a su gente.
La juventud comunera demuestra que la organización popular puede generar cambios reales, sostenibles y profundamente humanos en cada rincón del país.
Este espacio no solo transforma el entorno físico, sino también las oportunidades de vida para cientos de jóvenes cabimenses.
La Zona de Juventud Comunitaria es un ejemplo de cómo la participación activa puede construir territorios de paz, educación y convivencia.
