La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó por unanimidad la ley contra la piratería, un proyecto que busca proteger la navegación y el comercio internacional frente crecientes amenazas externas.
El debate ocurrió en sesión extraordinaria, motivado por el bloqueo naval ordenado por Estados Unidos y el reciente asalto de dos buques en costas venezolanas.
La propuesta de la ley contra la piratería surgió de una comisión mixta integrada por presidencias de Política Interior, Política Exterior, Economía, Finanzas, Desarrollo Nacional y Defensa, reflejando consenso institucional frente desafíos internacionales.
Además, se realizó una consulta pública en el Salón de los Escudos del Palacio Federal Legislativo, donde ciudadanos participaron activamente en la discusión de la normativa.
El proyecto busca cumplir convenios mundiales que prohíben el asalto de buques y delitos contra el comercio internacional, según explicó el presidente Nicolás Maduro durante la víspera.
El primer artículo establece que la ley contra la piratería garantiza libertades de navegación y comercio internacional reconocidas por tratados ratificados por Venezuela, frente a ilícitos extranjeros.
Asimismo, la normativa dispone sanciones de prisión entre quince y veinte años, además de multas, para quienes promuevan o participen en actos de piratería internacional.
La propuesta se sustenta en la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de Ginebra sobre Alta Mar, que definen la piratería como violencia ilegal.
También se fundamenta en el Convenio para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la navegación marítima, aprobado en 1988 por la comunidad internacional.
Venezuela refuerza soberanía con ley contra la piratería
Desde agosto, Estados Unidos mantiene un despliegue militar en aguas del Caribe, inicialmente justificado como operativo antidrogas, aunque sin pruebas concretas contra el gobierno venezolano.
Con el tiempo, la narrativa estadounidense cambió hacia el control de recursos energéticos, intensificando presiones económicas y amenazas militares contra Venezuela, según denuncias oficiales del Ejecutivo nacional.
En semanas recientes, Estados Unidos incautó dos buques petroleros, acción calificada por Caracas como robo y piratería, generando mayor tensión diplomática y rechazo internacional hacia Washington.
La operación militar estadounidense provocó más de cien muertes tras bombardeos contra embarcaciones menores en aguas del Caribe y Pacífico, sin pruebas claras de actividades ilícitas.





