Maracaibo amaneció con entusiasmo. La Alcaldía inició una jornada que busca ordenar, registrar y dignificar el comercio en el emblemático Callejón de los Pobres.
La actividad, organizada por el SEDEMAT, pretende captar contribuyentes activos. Además, busca fortalecer la economía local y devolver a la ciudad un espacio digno y seguro.
Jarlen Almarza, gerente de recaudación, explicó que el primer día lograron censar 900 mesas activas. Asimismo, esperan atender diariamente al menos 200 comerciantes adicionales.
Los comerciantes deben presentar RIF, cédula, correo electrónico y número telefónico. De esta manera, se garantiza transparencia, formalidad y la posibilidad de integrarse plenamente al sistema económico nacional.
Beneficios para comerciantes en el Callejón de los Pobres
Almarza destacó que los trabajadores recibirán beneficios inmediatos. Entre ellos se incluyen vigilancia, limpieza y mejoras estructurales. Así, se logrará un entorno más seguro, organizado y atractivo para compradores.
Dianory Martínez, comerciante con veinte años en el lugar, expresó gratitud. “Agradezco al alcalde y a la junta administradora, porque estar al día fortalece nuestra estabilidad”.
La jornada no solo busca recaudar tributos. También persigue transformar la percepción ciudadana sobre el Callejón de los Pobres. Por lo tanto, se convierte en símbolo de progreso y organización.
Ayoleido González, gerente de cobranza, explicó que los pagos podrán realizarse con una inicial del 30%. En cambio, el resto se divide en cómodas cuotas.
Este esquema flexible permite a los comerciantes cumplir con sus obligaciones. Además, no afecta gravemente su flujo de caja y garantiza sostenibilidad económica junto con confianza en la administración.
Asimismo, la Alcaldía anunció acuerdos preliminares con comerciantes de Las Pulgas, Plaza Lago y Las Playitas. De hecho, extienden el alcance de la iniciativa hacia otros mercados.
La estrategia busca replicar el modelo de ordenamiento en diferentes espacios. Finalmente, consolida un sistema tributario justo, inclusivo y adaptado a las realidades de los trabajadores informales.
El Callejón de los Pobres, históricamente asociado con desorden, ahora se perfila como ejemplo. Así demuestra cómo la organización puede transformar la vida de miles de familias.
La comunidad observa con esperanza este proceso. En consecuencia, entiende que el cumplimiento tributario fortalece al municipio y abre oportunidades de crecimiento colectivo, desarrollo sostenible y orgullo ciudadano.
Maracaibo demuestra que cuando instituciones y ciudadanos trabajan juntos, los espacios olvidados renacen. Por eso, se convierten en motores de identidad, prosperidad y orgullo para toda la ciudad.orgullo para toda la ciudad.
