Una mujer de 73 años llamada JoAnn Echelbarger perdió la vida luego de que dos perros de raza pitbull, llamados Echo y Apollo la atacaron, mientras se encontraba en su jardín, y según los informes policiales, los caninos estaban drogados, bajo los efectos de la cocaína.
De acuerdo con The New York Post, su esposo, Stanley, quien padece demencia y se encuentra en silla de ruedas, fue testigo del brutal ataque. Los vecinos de la residencia ya habían realizado múltiples llamadas a la policía en el pasado debido a la conducta peligrosa de los caninos, quienes en el pasado ya habían dado positivo para cocaína.
El hijo de la víctima, Bill Rogers, expresó su indignación por la falta de respuesta adecuada de las autoridades, afirmando que su madre pagó el precio por la negligencia general. “Siento que estaban jugando con la vida de muchas personas ese día”, declaró Rogers.
La familia presentó en febrero una demanda por homicidio involuntario contra Adam y Susan Withers, dueños de los perros, citando negligencia y falta de acciones de la asociación de propietarios del condominio. El abogado de la familia, Rex Elliot, subrayó la responsabilidad de las autoridades en no evitar que los perros permanecieran en el complejo residencial.
Los Echelbarger también demandaron a las autoridades locales y el administrador de la perrera por no haber ejecutado una orden de sacarlos de la zona y, a pesar de que la misma contaba con la aprobación de un Tribunal, los pitbulls continuaron viviendo en el condominio hasta el día del lamentable incidente.
Esta semana, Adam y Susan los condenaron por homicidio involuntario en relación con la muerte de Echelbarger, quien murió porque fue atacada por los perros que estaban drogados.
NYP/RDN
