Una madre de la ciudad de Southend-on-Sea, Essex, Reino Unido, ha compartido un perturbador video en donde aparece su hija la cual quedó como “poseída” después de que supuestamente le añadieran droga a su bebida en un club nocturno.
La joven Millie Taplin, de 18 años, el pasado sábado salió de rumba con unos amigos pero tuvo que ser hospitalizada de urgencias sin poder hablar ni caminar después sentirse mal en su primera noche en un club tras cumplir la mayoría de edad.
Según medios locales como Sky News, un hombre le ofreció la bebida y le dijo que la probara. Tras sentirse mal la llevaron a urgencias, donde los médicos sospechaban que le habían administrado dos sustancias: “una para paralizarla y otro para noquearla”, contó Claire, su madre.
Claire, de 48 años, ha compartido un video desgarrador de Millie retorciéndose en una cama de hospital con los ojos bien abiertos, la mandíbula apretada y los dedos doblados como “garras”, con la esperanza de que sirva de advertencia.
La madre de 48 años, dijo a Sky News que se siente rotundamente “destruida” por la condición en que está Millie postrada en una cama, incapacitada y con los ojos en blanco. “No tenía idea de lo que estaba pasando, no puedo describir cómo fue verla así”, aseguró al Daily Mail.
“Es absolutamente horrible. Parecía poseída. La estaba mirando y pensé, ‘qué diablos le han dado’, porque nunca había visto algo así en mi vida. Estaba completamente congelada, sus manos eran como garras”, dijo la madre que además agregó: “Lo que me destrozaba era que ella sabía todo lo que estaba pasando, pero estaba congelada”.
Millie y un grupo de amigos estaban en el club nocturno Moo Moo en Southend cuando un hombre, que estaba con un grupo de personas que ella conocía, le ofreció una bebida de vodka y limonada y le dijo “prueba esto”.
Según comentó la joven, al dar los primeros sorbos de la bebida que le habían comprado, comenzó a sentirse “acalorada y enferma”, por lo que les dijo a sus amigos que necesitaba ir a afuera a tomar aire.
“Tomé un par de sorbos de la bebida y fui al área de fumadores. Regresé y sentí que había bebido demasiado, y luego salí a la calle. Poco después, no pude hablar ni caminar mientras perdía el control de las piernas y las manos”, cuenta Millie.
Una vez salió, dice que su visión se nubló y su hermana, que estaba con ella, la tuvo que llevar de inmediato a un hospital. “Realmente no podía caminar por lo que tuvieron que darme una silla de ruedas. Intentaba mover mis piernas pero no podía“, contó.
Hasta allí llegó su madre, que grabó el estado en el que se encontraba su hija: paralizada, pero con una especie de convulsiones, con las manos a la altura del pecho, los dedos encogidos y un rictus aterrador en su rostro.
“Estoy muy agradecida de que sus amigos estuvieran allí para ella, de lo contrario, quién sabe qué hubiera pasado”, dijo Clarie, tras haber contado parte de la tragedia que sufre su hija.
Millie concluye diciendo que ese momento “fue realmente aterrador. En mi cabeza estaba allí, pero en mi cuerpo no lo estaba. Nunca me había sentido así. No quiero volver a pasar por eso nunca más. Fue horrible”, agregó la joven quien estuvo en ese estado durante aproximadamente tres o cuatro horas y fue dada de alta del hospital esa mañana.
La Policía local dijo estar investigando el caso de la joven que parece como poseída y toma los testimonios hasta de quienes atienden en el local nocturno, los cuales sugieren a sus clientes no aceptar ningún tipo de bebidas a desconocidos.
Sin embargo, el informativo Essex Live había denunciado varios casos casi iguales en ese mismo lugar a principios del 2019: chicas que se descomponían en los baños, pero no a causa de embriaguez, sino como perdiendo y recuperando el sentido intermitentemente.
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