La Armada estadounidense realizó dos ataques letales contra narcolanchas en el Pacífico Oriental, según confirmó el secretario de Guerra, Pete Hegseth, este lunes por la mañana.
Las embarcaciones, presuntamente cargadas con drogas, quedaron interceptadas en aguas internacionales mientras transitaban una ruta conocida por el contrabando de estupefacientes hacia Norteamérica.
Cada lancha transportaba tres hombres vinculados a organizaciones terroristas designadas por Estados Unidos, quienes murieron durante la operación militar ordenada directamente por el presidente Donald Trump.
Hegseth aseguró que ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido, y que los ataques se ejecutaron con precisión para proteger la seguridad nacional.
Además, afirmó que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para eliminar amenazas provenientes de cárteles que operan en América Latina.
Ataque a narcolanchas en el Pacífico Oriental intensifica tensión regional
El gobierno estadounidense sostiene que las narcolanchas en el Pacífico Oriental representan un riesgo creciente para la estabilidad y la lucha contra el narcotráfico internacional.
Desde agosto, Washington ha desplegado buques de guerra en el Caribe y el Pacífico, aumentando la presión sobre países como Venezuela y Colombia.
Ambos gobiernos han denunciado los ataques como ejecuciones extrajudiciales, mientras ONG como Amnistía Internacional exigen investigaciones independientes y transparencia en las operaciones.
El secretario Hegseth defendió la ofensiva hacia las narcolanchas en el Pacífico Oriental, argumentando que los narcoterroristas buscan dañar a la población estadounidense y deben neutralizarse sin demora.
Expertos en derecho internacional advierten que estas acciones podrían violar tratados multilaterales si no se justifican con pruebas claras y protocolos humanitarios.
La Casa Blanca insiste en que los ataques cumplen con estándares legales y que se basan en inteligencia precisa sobre actividades ilícitas en la región.
Familias de los fallecidos aún no los han identificados, y organizaciones humanitarias piden acceso a información sobre los cuerpos y el lugar del ataque de las narcolanchas en el Pacífico Oriental.
Mientras tanto, la tensión diplomática entre Estados Unidos y países vecinos continúa escalando, con llamados a la ONU para revisar el uso de fuerza militar.
Es urgente que se establezca un diálogo multilateral que permita enfrentar el narcotráfico sin vulnerar derechos humanos ni generar conflictos internacionales innecesarios.
