El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó el fin de las mesas de diálogo con tres grupos armados ilegales. El mandatario aseguró que las organizaciones no demostraron una voluntad real y verificable de alcanzar la paz.
De la Espriella explicó que tampoco existen condiciones para avanzar hacia la reinserción a la vida civil o un sometimiento serio a la Justicia. Por ello, consideró necesario cerrar estos procesos.
El mandatario colombiano señaló que las mesas de diálogo fueron iniciadas durante el gobierno de Gustavo Petro. El viernes también revocó los nombramientos de representantes gubernamentales y los reconocimientos otorgados a delegados de los grupos involucrados.
Fin de las mesas de diálogo con grupos armados
La medida alcanza al Estado Mayor de Bloques y Frente, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada. Los dos primeros corresponden a disidencias de las antiguas FARC.
El Gobierno también cuestionó los resultados obtenidos durante la política de paz total. De la Espriella sostuvo que las mesas de diálogo no pueden convertirse en espacios que permitan mantener la violencia o evadir la acción de la Justicia.
El Estado Mayor de Bloques y Frente se separó en 2024 del Estado Mayor Central. La ruptura ocurrió por diferencias sobre la continuidad de las negociaciones con el Gobierno de Petro. La Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano surgió de una división de la Segunda Marquetalia.
De la Espriella afirmó que quienes continúen vinculados con las armas y el crimen enfrentarán la capacidad legítima del Estado. El mandatario insistió en que la seguridad debe garantizarse bajo las leyes de la República.
El presidente aseguró que las mesas de diálogo solo podrán tener sentido si existen resultados concretos y condiciones verificables. También sostuvo que su Gobierno priorizará el Estado de derecho y la aplicación de las leyes frente a los grupos que persistan en actividades criminales.
RDN con información de EFE/ Alberto News
