El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha lanzado una severa advertencia internacional tras el grave incidente de seguridad registrado a bordo del vuelo FZ1073 de la aerolínea Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv. El mandatario israelí aseguró que las investigaciones preliminares apuntan a que el copiloto de la aeronave, de nacionalidad omaní, había pasado por un proceso de radicalización islamista antes de perpetrar el ataque en la cabina. Netanyahu enfatizó que su gobierno trabaja activamente para esclarecer si el agresor actuó bajo las órdenes de una organización externa, prometiendo represalias contundentes contra cualquier entidad o Estado involucrado.
Un intento de catástrofe evitado en pleno vuelo
El incidente ocurrió el pasado miércoles cuando la aeronave, un Boeing 737 MAX 8 con 174 pasajeros a bordo, se encontraba en el espacio aéreo de Jordania, aproximadamente a 90 minutos de su despegue. De acuerdo con los reportes oficiales, el copiloto atacó con un arma blanca al capitán del vuelo, el ciudadano indio Smit Machchhar, provocándole heridas de gravedad. Tras el apuñalamiento, el agresor tomó el control de los mandos e inició un vertiginoso descenso, haciendo que el avión perdiera unos 14.000 pies de altitud en menos de un minuto, lo que desató el pánico generalizado en la cabina de pasajeros.
A pesar de sus heridas, el capitán Machchhar logró desbloquear la puerta de seguridad de la cabina antes de colapsar. Esta acción permitió que varios pasajeros, liderados por el ciudadano israelí Yaniv Hayun, irrumpieran en la cabina para reducir al atacante. Con la ayuda de dos pilotos fuera de servicio que viajaban como pasajeros, se logró estabilizar la aeronave y desviar el trayecto hacia el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudita, donde se realizó un aterrizaje de emergencia seguro. Durante la crisis, los sistemas de la aeronave emitieron los códigos de alerta transponder 7700 y 7500, correspondientes a emergencias generales e interferencia ilícita, lo que activó los protocolos de defensa aérea en Israel y Jordania.
La hipótesis del atentado y la advertencia de Israel
En un mensaje difundido a través de sus canales oficiales, Netanyahu comparó la gravedad de la situación con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, señalando que la rápida intervención de la tripulación y los pasajeros evitó una tragedia de proporciones históricas sobre territorio israelí. «El atacante había sido radicalizado por islamistas. Ahora estamos investigando si fue enviado por alguien, y quienquiera que lo haya enviado pagará un precio muy alto», aseveró con firmeza el primer ministro.
Las autoridades de inteligencia de Israel, en estrecha colaboración con las agencias de seguridad de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, han asumido la custodia y el interrogatorio del sospechoso para determinar el alcance de sus conexiones. Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió públicamente una posible vinculación de actores estatales como Irán en el complot, Netanyahu ha mantenido una postura de cautela diplomática, señalando que aún es prematuro señalar culpables definitivos mientras la investigación conjunta siga su curso en la región.
