El partido opositor venezolano Primero Justicia (PJ) ha emitido un enérgico llamado a mantener la presión internacional y nacional para garantizar la justicia, la memoria y la verdad para las víctimas del «aparato represivo» en Venezuela. Este pronunciamiento se produce inmediatamente después de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos formalizara una nueva acusación por conspiración para cometer torturas contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Detalles de la nueva acusación de la Fiscalía estadounidense
La nueva imputación presentada ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York detalla presuntos actos de tortura perpetrados bajo las órdenes directas de Maduro y Flores contra opositores políticos, miembros de la fuerza armada y civiles detenidos. Entre las víctimas identificadas en el expediente se encuentran tres ciudadanos estadounidenses, cuyos casos se sitúan cronológicamente entre el año 2022 y enero de 2026, fecha en la que fuerzas especiales de EE.UU. arrestaron a Maduro en Caracas. El escrito de la Fiscalía describe un patrón sistemático de abusos que incluye presiones psicológicas extremas, descargas eléctricas y amenazas directas contra los familiares de los detenidos.
El caso de Leopoldo López y la implicación de Cilia Flores
Por su parte, la organización política Voluntad Popular (VP) destacó que el expediente judicial estadounidense describe de manera explícita los tratos crueles e inhumanos sufridos por su líder fundador, Leopoldo López, durante su período de reclusión en Venezuela. Según la documentación oficial del caso, Nicolás Maduro habría impartido instrucciones específicas para someter a López a rigurosos maltratos físicos y psicológicos. Asimismo, la acusación señala que Cilia Flores participaba activamente en reuniones donde se evaluaba el estado del dirigente opositor, llegando a ordenar un incremento en las medidas de hostigamiento si este continuaba mostrando una actitud firme ante sus captores.
Ampliación de cargos y situación procesal de los acusados
Esta nueva acusación por conspiración para cometer torturas se añade a los graves cargos preexistentes que enfrentan Maduro, de 63 años, y Flores, de 69 años, en territorio estadounidense, los cuales incluyen conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos y posesión de armas destructoras. Adicionalmente, la Fiscalía Federal ha extendido formalmente a Cilia Flores el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, una acusación que previamente solo pesaba sobre Maduro. Ambos se encuentran bajo custodia de las autoridades federales en Nueva York desde su captura en la capital venezolana el pasado 3 de enero de 2026.
Exigencias de la oposición y el camino a la transición
Frente a este escenario, Primero Justicia enfatizó a través de sus canales oficiales que la transición hacia la democracia en Venezuela requiere de manera indispensable el desmantelamiento definitivo de las estructuras de persecución del Estado. La agrupación política insistió en que se deben establecer responsabilidades penales claras para todos los involucrados en la cadena de mando, abarcando tanto a quienes ordenaron y ejecutaron las torturas como a quienes las encubrieron.
