La Policía Federal de Brasil ha presentado cargos formales contra el expresidente Jair Bolsonaro y su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro, por delitos de “coacción”, “obstrucción” de la justicia y “atentado a la soberanía nacional”. El informe final de la investigación, que se hizo público este miércoles, acusa a ambos de un complot para sabotear el proceso que el exmandatario enfrenta por su presunto intento de golpe de Estado.
Según el documento, la causa se inició el mes pasado ante la existencia de indicios de que Bolsonaro y su hijo, quien se encuentra en Estados Unidos desde hace seis meses, buscaron “inducir, instigar y ayudar” al Gobierno de Donald Trump “a la práctica de actos hostiles contra Brasil” con el objetivo de lograr el archivo de la causa en su contra.
El informe policial también detalla un presunto plan de evasión de la justicia. Las autoridades revelaron que en uno de los celulares de Bolsonaro se encontró un documento sin fecha, editable y sin firma, en el que el exmandatario solicitaba “asilo político” al Gobierno de Javier Milei en Argentina. En el texto, Bolsonaro alega que es «perseguido por motivos y por delitos esencialmente políticos». Los agentes sospechan que la autora del archivo sería la esposa del senador Flávio Bolsonaro, otro de los hijos del expresidente.
En el marco de este proceso, el juez instructor Alexander de Moraes, de la Corte Suprema, impuso a Bolsonaro una serie de medidas cautelares, incluyendo el uso de una tobillera electrónica y la prohibición de utilizar las redes sociales. El magistrado decretó su prisión domiciliaria al apreciar un incumplimiento de estas primeras medidas.
EFE / RDN
