El gobierno de Portugal ha declarado una alerta preventiva por incendios en todo el territorio continental, una medida que el presidente Marcelo Rebelo de Sousa apoyó al destacar que «más vale prevenir que curar». La alerta, vigente del 3 al 7 de agosto, responde a la ola de calor extremo que ya afecta al país y a un riesgo de incendio que, según el IPMA, es máximo en la mayoría de las regiones.
El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) ha confirmado que las temperaturas en la capital podrían alcanzar los 35°C este domingo. La mayoría de los distritos de las regiones Norte, Centro y Algarve presentan un riesgo máximo de incendio, mientras que zonas costeras como Lisboa, Setúbal, Oporto y Aveiro registran un riesgo moderado.
La ministra de Administración Interna, Maria Lúcia Amaral, explicó que el estado de alerta otorga a las autoridades poderes para prohibir actividades de riesgo y proteger las zonas forestales. Entre las restricciones se incluye la prohibición de acceso a zonas forestales, la suspensión de quemas, y la prohibición de fuegos artificiales. «Nadie puede decir que no fue advertido», insistió el presidente, haciendo un llamado a la responsabilidad de la población.
Desde principios de año, más de 25,000 hectáreas han sido consumidas por el fuego en Portugal.
AGENCIAS / RDN
