La Gobernación del Zulia inició hoy una profunda renovación del sistema de salud regional mediante el despliegue del Plan Cayapa en el Banco de Sangre.
Ciertamente, el gobernador Luis Caldera recorrió las instalaciones del Instituto Hematológico de Occidente, ubicado estratégicamente junto a la Maternidad Castillo Plaza, para supervisar las obras.
Además, la autoridad única de salud, Luz Mely Caldera, acompaña estas labores de infraestructura crítica. Por consiguiente, este centro especializado recuperará pronto su capacidad operativa total.
Asimismo, el mandatario regional agradeció el apoyo del gobierno nacional para ejecutar estas mejoras. Por lo tanto, la inversión garantiza servicios gratuitos de hematología e inmunología profesional.
Impacto positivo de la renovación del sistema de salud regional
Efectivamente, los trabajos contemplan la impermeabilización total de setecientos metros cuadrados de techo. De este modo, las filtraciones ya no afectarán las áreas de atención médica especializada.
Igualmente, el plan incluye la reparación de la planta eléctrica y el sistema hidroneumático. En consecuencia, el suministro de agua potable y energía será constante y seguro.
Incluso, el proyecto abarca la dotación de mobiliario nuevo y la rehabilitación de laboratorios internos. Por esa razón, esta renovación del sistema de salud dignifica al personal.
Mientras tanto, Luis Caldera resaltó la vocación de los hemoterapistas que salvan vidas diariamente. Por lo cual, mejorar sus condiciones laborales resulta una prioridad absoluta para el ejecutivo.
Por otra parte, el gobernador invitó a la población a retomar la cultura de donación voluntaria. Entonces, la solidaridad ciudadana complementará perfectamente esta renovación del sistema de salud actual.
Adicionalmente, se intervienen simultáneamente treinta y nueve centros asistenciales en toda la entidad. Así pues, el Plan Cayapa de Salud demuestra un compromiso real con el pueblo.
Finalmente, la meta es ofrecer una atención integral y humana a cada paciente zuliano. Por último, la dignidad estructural forma parte esencial de la cadena de bienestar colectivo.
Debemos cuidar estas instalaciones recuperadas para el beneficio de las futuras generaciones. Sin duda, este esfuerzo conjunto marca un antes y un después en la región.
