Nicolás Maduro pidió al Tribunal Supremo de Justicia retirar la nacionalidad a quienes respalden una invasión extranjera contra Venezuela, generando un fuerte debate nacional.
Durante un acto oficial, el mandatario afirmó que defender la soberanía nacional exige medidas firmes, incluso si eso implica retirar la nacionalidad a ciudadanos considerados traidores.
El artículo 130 de la Constitución respalda su solicitud, al establecer que todos los venezolanos deben proteger los intereses nacionales frente a amenazas externas o internas.
Maduro acusó directamente al dirigente opositor Leopoldo López de promover una intervención militar estadounidense en el Caribe como forma de presión contra el gobierno.
El presidente afirmó que López pidió públicamente una invasión, lo que justificaría retirar la nacionalidad y toda su documentación oficial como medida constitucional.
El debate sobre retirar la nacionalidad divide a juristas y agita el clima político venezolano
La vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó que el Ejecutivo presentó formalmente el recurso ante el TSJ y que el Saime podría anular el pasaporte de López.
Juristas constitucionales advierten que el artículo 34 protege la nacionalidad por nacimiento, lo que complica cualquier intento de retirarla sin reforma legal previa.
Ese artículo establece que “ningún venezolano por nacimiento podrá perder su nacionalidad”, salvo en casos excepcionales y bajo estricta interpretación jurídica.
Sectores oficialistas celebran la medida como defensa legítima de la patria, mientras opositores la califican como persecución política y abuso de poder institucional.
En redes sociales, ciudadanos debaten si apoyar sanciones o intervenciones extranjeras equivale realmente a traición nacional o representa libertad de expresión política.
Organizaciones de derechos humanos expresaron preocupación por el precedente que esta acción podría sentar, especialmente si se aprueba retirar la nacionalidad por motivos políticos.
El TSJ debe pronunciarse en los próximos días, y su decisión podría marcar un antes y un después en la interpretación constitucional venezolana.
Más allá del caso López, esta solicitud abre un debate profundo sobre identidad, lealtad y los límites del poder estatal en tiempos de crisis.
La ciudadanía observa con atención, sabiendo que lo que hoy se discute podría afectar el futuro de miles de venezolanos dentro y fuera del país.
La ciudadanía observa con atención, sabiendo que lo que hoy se discute podría afectar el futuro de miles de venezolanos dentro y fuera del país.
