La alpinista rusa Natalia Nagovitsyna, de 48 años, se encuentra varada a más de 7.000 metros de altura en la cima del Jengish Chokusu, con una pierna rota. El trágico suceso ha puesto a la familia de la alpinista en una situación de angustia y esperanza, mientras que las autoridades de Kirguistán han dado un diagnóstico desalentador.

El pasado 12 de agosto, Nagovitsyna se fracturó una pierna durante el descenso de la cumbre, que se eleva a 7.439 metros. Sus acompañantes se apresuraron a asistirla, pero el procedimiento se complicó rápidamente debido a los fuertes vientos, las tormentas de nieve y las temperaturas extremas de hasta 30 grados bajo cero. En un giro trágico de los acontecimientos, su compañero, el alpinista italiano Luca Sinigaglia falleció de un edema cerebral mientras intentaba ayudarla.

Ante la gravedad del suceso, las autoridades han declinado realizar una operación de rescate, ya que las condiciones climáticas en la zona hacen imposible que los helicópteros puedan sobrevolar. Según reportes del diario español ABC, ningún rescate a semejante altitud ha tenido éxito en el Jengish Chokusu.

Pese a este panorama desolador, su hijo, Mijail Nagovitsyn, elevó un dron hasta la zona y logró grabarla con vida el 19 de agosto. En el registro, se ve a la mujer haciendo gestos a la cámara. “Mi madre está viva”, clamó Mijail, aferrándose a la esperanza.

Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Situaciones de Emergencia del país asiático, Adil Chargynov, ha sido contundente: “Todos los expertos creen que ya no puede estar viva”. Esta declaración oficial se basa en la imposibilidad del rescate a pie y en las mínimas probabilidades de supervivencia a esa altitud, donde ningún rescate ha tenido éxito en el pasado.

Según el Ministerio de Defensa de Kirguistán, el sábado pasado un helicóptero Mi-8 se dirigió al lugar del accidente para evacuar a la montañista. Sin embargo, la aeronave tuvo que realizar un aterrizaje forzoso cerca del pico Pobeda debido a fuertes turbulencias. Los pasajeros y la tripulación a bordo sufrieron heridas leves, pero lograron sobrevivir.

Posteriormente, un grupo de escaladores que acudió al rescate de la mujer también tuvo que regresar al campamento base porque su líder se sintió indispuesto. El portavoz del Ministerio de Situaciones de Emergencia, Adil Chargynov, anunció que “se suspendieron todas las operaciones de rescate” debido a que el tiempo «empeoró drásticamente».

Una fuente del ministerio afirmó que “hay que ser realistas” y que los rescatistas ya no podrán llegar hasta la montañista este año. Las temperaturas nocturnas en la zona caen hasta -30 ºC, y la tormenta de nieve y los fuertes vientos hacen imposible cualquier operación. La misma fuente estima que la única oportunidad de llegar hasta el paradero de la mujer será en el verano del próximo año.

ARELYS MUNDA / RDN

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