La reconocida actriz estadounidense Selma Blair, de 54 años, se encuentra en el centro de una severa controversia legal y médica tras protagonizar un violento altercado el pasado domingo a bordo del vuelo 938 de Delta Air Lines, que cubría la ruta entre Los Ángeles y el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK) de Nueva York. El incidente, que requirió la intervención de la tripulación para sujetar físicamente a la intérprete, culminó con su detención inmediata al aterrizar, abriendo una investigación federal y un proceso judicial en el estado de Nueva York por múltiples cargos de agresión física.
Detalles del altercado en pleno vuelo
De acuerdo con los reportes oficiales de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, el suceso se desencadenó en pleno trayecto aéreo. Testigos y fuentes policiales indicaron que Blair adoptó una conducta sumamente agresiva, llegando a propinar un puñetazo a un asistente de vuelo y morder a otro, además de registrarse un presunto intento de abrir una de las puertas de la aeronave mientras se encontraban en el aire. En las grabaciones de control de tráfico aéreo, se escucha al piloto solicitar asistencia médica urgente en la puerta de embarque debido a que el personal presentaba heridas que incluían una nariz sangrante y marcas de mordeduras.
Al aterrizar la aeronave cerca de las 11:00 p.m., oficiales de la policía aeroportuaria y agentes del FBI abordaron el avión para custodiar a la actriz. Dos auxiliares de vuelo resultaron heridos durante el altercado, requiriendo uno de ellos traslado hospitalario inmediato para una evaluación exhaustiva de sus lesiones.
Agresiones adicionales tras el aterrizaje y cargos judiciales
La situación legal de la protagonista de ‘Crueles intenciones’ y ‘Legalmente rubia’ se complicó significativamente tras el aterrizaje. Según los documentos de la fiscalía de Queens, mientras era trasladada en ambulancia hacia el Jamaica Hospital Medical Center, Blair logró zafarse de las correas de sujeción de la camilla y pateó repetidamente en el rostro, cuello y pecho a la oficial de policía que la custodiaba. Posteriormente, una vez ingresada en el centro médico, agredió físicamente a una enfermera que intentaba atenderla.
A raíz de estos hechos, Blair enfrenta un doble frente judicial. Por un lado, el FBI le emitió una citación federal por agresión dentro de la jurisdicción marítima y territorial especial de los Estados Unidos, caso que se ventilará en el tribunal de infracciones leves de Brooklyn. Por otro lado, la justicia estatal de Nueva York la procesó formalmente por dos cargos de agresión en segundo grado contra personal de seguridad y de salud. Tras declararse no culpable en una corte de Queens, un juez le impuso una fianza de 20.000 dólares en efectivo y fijó la próxima audiencia para el 19 de enero.
La postura de la defensa y antecedentes médicos
El equipo de representación de la actriz ha salido al paso de las acusaciones argumentando razones de salud. Su publicista emitió un comunicado oficial asegurando que Blair experimentó una «emergencia médica» que detonó su comportamiento errático y violento a bordo del avión, confirmando que tras recibir atención inmediata se encuentra en condición estable. Cabe recordar que la actriz fue diagnosticada con esclerosis múltiple en 2018, una enfermedad neurológica crónica con la que ha batallado públicamente y que entró en remisión en 2021.
Este episodio evoca un incidente similar ocurrido en 2016, cuando Blair tuvo que ser retirada en camilla de otro vuelo tras sufrir una crisis derivada de la mezcla accidental de medicamentos recetados con alcohol. Por su parte, un portavoz de Delta Air Lines reafirmó la política de tolerancia cero de la compañía ante comportamientos disruptivos, enfatizando que la seguridad de los pasajeros y de la tripulación constituye siempre su máxima prioridad.
