Marlene Bracho, de 71 años, subió al techo de su casa en Punto Fijo para limpiar un tanque. Sin embargo, todo cambió en cuestión de segundos. tanques de agua en techos
Mientras realizaba la limpieza, perdió el equilibrio y cayó desde una altura considerable. Por fortuna, los vecinos escucharon el golpe y pidieron ayuda de inmediato.
Los Bomberos de Carirubana llegaron rápidamente. Encontraron a Marlene consciente, aunque con evidentes signos de dolor. Por ello, decidieron trasladarla al hospital Doctor Rafael Calles Sierra.
Allí, los médicos confirmaron traumatismo musculoesquelético generalizado. Aunque su vida no corre peligro, deberá permanecer en observación durante varios días para asegurar una recuperación adecuada.
El accidente ocurrió en la avenida 12 de la Comunidad Cardón, ubicada en el municipio Carirubana. La Policía de Falcón también acudió para registrar el incidente oficialmente. tanques de agua en techos
Tanques de agua en techos: un riesgo silencioso en hogares venezolanos
En muchas viviendas del país, limpiar tanques de agua en techos se ha vuelto una rutina peligrosa. Por consiguiente, aumentan los accidentes domésticos entre adultos mayores.
De acuerdo con Protección Civil, más del 30% de los incidentes en techos involucran personas mayores. Además, la humedad y estructuras débiles agravan el peligro.
Marlene, ama de casa y madre de tres hijos, jamás imaginó que una tarea cotidiana terminaría en una sala de emergencias. Por eso, su familia exige conciencia comunitaria.
Este accidente reabre el debate sobre la seguridad doméstica en Venezuela. En consecuencia, muchos ciudadanos piden campañas preventivas que eviten tragedias similares en el futuro.
Además de la atención médica, la familia solicita apoyo psicológico para Marlene, quien enfrenta secuelas emocionales. Mientras tanto, la comunidad se ha movilizado para ofrecer ayuda.
Es urgente promover campañas de prevención sobre el mantenimiento de tanques de agua en techos. De esta manera, se pueden evitar sufrimientos innecesarios en los hogares.
Cada año, cientos de personas sufren caídas similares. Sin embargo, muchas no se reportan, aunque dejan secuelas físicas y emocionales profundas, especialmente en adultos mayores.
La historia de Marlene no debe repetirse. Por lo tanto, cuidar a nuestros mayores implica protegerlos de riesgos invisibles. La prevención comienza con información clara y oportuna.
