Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunció que a partir del 1 de noviembre de 2025 se aplicará un arancel del 100 % a todos los productos de China, además de los gravámenes vigentes.
La decisión surge como respuesta directa a los controles de exportación masivos que China planea imponer sobre casi todos sus productos, incluso algunos que no fabrica. Según Trump, esta postura “sin precedentes” amenaza la estabilidad comercial global. Por ello, Estados Unidos actuará de forma unilateral para proteger sus intereses estratégicos con arancel del 100 % a China.
Durante su discurso en la Casa Blanca, el mandatario además del arancel del 100 % a China también reveló que se impondrán restricciones a la exportación de software crítico. Esto afectará sectores clave como inteligencia artificial, ciberseguridad y aviación.
En febrero de 2025, EE.UU. comenzó a aplicar aranceles a productos chinos. Para abril, los gravámenes alcanzaron el 145 %. China respondió con tarifas del 125 % sobre bienes estadounidenses. En mayo, ambas naciones acordaron reducir las tarifas: EE.UU. bajó al 30 % y China al 10 %.
Sin embargo, la tregua comercial, extendida por 90 días en agosto, concluye el 10 de noviembre. El anuncio de Trump anticipa un nuevo conflicto, justo antes del vencimiento del acuerdo.
China, por su parte, endureció los controles sobre exportaciones de tierras raras, esenciales para industrias tecnológicas en EE.UU. Además, impondrá una tarifa portuaria especial a buques vinculados con empresas estadounidenses desde el 14 de octubre.
Lea también: Trump activa comando especial para cazar carteles en América Latina
Las medidas anunciadas podrían tener repercusiones globales, afectando mercados, cadenas de suministro y relaciones diplomáticas.
Este nuevo capítulo en la guerra comercial entre EE.UU. y China genera incertidumbre. Las decisiones de ambos gobiernos podrían redefinir el comercio internacional en los próximos meses, luego de esta nueva decisión de Trump con el arancel del 100 % a China.
La tensión comercial crece, afectando mercados, industrias y relaciones globales.
