«Pink Taxi», primera línea de servicios de carros liderada exclusivamente por mujeres, esto sucede en la ciudad capitalina de Venezuela.
“Este es un servicio liderado por chicas, solo para chicas”, es el lema que comparte a sus clientas y conductoras cada día, Carolina Armada, presidenta de Pink Taxi, la primera línea de taxi en el país al servicio exclusivo de las féminas.
Uno de esos días de 2020, en el que reinaba el temor por el covid-19 y la gente se mantenía aislada, Carolina estaba estacionada en el semáforo y vio a una chica en su bicicleta con un aviso que decía “se hacen deliverys”. Eso la impactó y decidió tomar la iniciativa de agrupar a chicas de la ciudad con bicicleta para crear un servicio de entregas donde la seguridad y amabilidad sean las banderas.
Fue así como se agruparon las mujeres y empezaron a realizar entregas pedaleando por la ciudad. Con el paso del tiempo por la exigencia de los clientes, que ya no querían pequeños mercados sino otro tipo de traslado, pasaron a conformar la línea de taxi, que cuenta en la actualidad con 15 vehículos con los que ofrecen traslados de mujeres, niños, adolescentes, adultos mayores, mascotas y cualquier tipo de entrega como comidas, compras de electrodomésticos, regalos y más.
Para Carolina, emprender en Venezuela representa una gran oportunidad especialmente en áreas de servicio que a su parecer es un campo donde hay mucho que aprender tanto el empresario como el cliente. “Los venezolanos tenemos las capacidades cognitivas para prosperar en un emprendimiento pero tenemos que reforzar valores como la empatía y amabilidad en cualquier área de servicio”, relató al diario Últimas Noticias.
Con 39 años de edad, proyecta a Pink Taxi como un servicio que debe expandirse a otras áreas del territorio nacional, y mientras esos objetivos se establecen, su día a día puede comenzar en la madrugada cuando alguna de las 15 conductoras de la línea debe buscar o trasladar a una cliente desde o hasta el aeropuerto.
“¿Cómo vas, llegaste al aeropuerto? ¿Llegaste a casa, todo bien?”, se escucha en una nota de voz a través del whatsapp de Carolina a una de sus asociadas a las 3:00 de la mañana, con el fin de acompañar y cuidar a sus colegas en rutas con horarios nocturnos. Acotó que todas las mujeres de Pink Taxi son solidarias entre sí, y permanecen en constante comunicación cada vez que salen al ruedo.
La empresaria combina sus responsabilidades de la línea de taxi con su faceta de esposa, madre y estudiante, pues, aunque estudió psicología, actualmente se prepara en Publicidad y Mercadeo. “Creo fielmente que en Venezuela se pueden dar servicios de calidad. Si nos vamos del país a ofrecer otros servicios ¿por qué no hacerlo aquí?” dijo.
Seguridad y empatía
“No solo ofrecemos un servicio, también nuestra amistad, cariño y en ocasiones hasta de psicólogas”, comentó Odry Guerra, una de las conductoras quien a sus 48 años de edad y con una licenciatura en Mercadeo, experiencia amplia como gerente de banca y finanzas y docente, explicó que cuando está al volante reconoce la gran responsabilidad que tiene.
“A veces nos volvemos como psicólogas de las clientes y sus chamos, porque nos gusta conversar y generamos tanta confianza y empatía que algunos se desahogan o nos piden consejos. Damos un servicio muy humano porque creamos vínculos con cada persona”, resaltó.
En la oficina ubicada en El Rosal, y que funciona como punto de encuentro principal de las chicas Pink Taxi, se mantiene una dinámica planificada pues la mayoría de los traslados se ofrecen a clientes fijos y con previa agenda, lo que para ellas es esencial al saber con quienes se encontrarán, haciéndolas sentir seguras y en confianza.
La carrera mínima es de cinco dólares o su equivalente en bolívares y cuando son deliverys cuesta cuatro dólares. Los clientes pueden cancelar por pago móvil, transferencias bancarias, Zelle o en efectivo.
Actualmente, las ruedas de Pink Taxi recorren Caracas, Valencia, Maracay, Higuerote, Los Teques, San Antonio, Guarenas, Guatire, Turmero y Charallave.
Clientes
La directora de Pink Taxi destacó que en la cartera de clientes no solo están las mujeres sino sus familiares como hijos, hermanas, madres y a veces hasta los esposos a quienes gustosamente se les presta el servicio, pues no existe discriminación de género. En ese último caso, los hombres que se trasladan siempre son familiares o allegados recomendados.
“Tenemos clientes como chamas de 15 y 16 años que llevamos a rumbear. Hemos tenido muy buena aceptación entre las madres con la confianza que ponen en nosotros al contratarnos para llevar a sus hijos a la escuela o fiestas”, contó.
Pink Taxi es un servicio cien por ciento femenino que pretende crecer de 15 a 40 mujeres, el rosado marca la femineidad de cada integrante que frente al volante van con camisetas rosas y en cada carro cuentan con stickers de la marca que las identifica ante sus clientes.
“Nos gusta el servicio porque nos da mucha seguridad y es lo principal que buscamos. Supe de Pink Taxi por mi hija que lo vio en redes y usamos el servicio para dirigirnos a centros médicos. Es excelente y lo recomiendo, desde que las conozco no quiero usar otro servicio”, expresó Malvina Castillo, clienta que vive en El Cafetal.
Con miras de crecer como una línea de viajes al interior del país y una app, las mujeres frente al volante de Pink Taxi aseguran seguir ofreciendo seguridad y calidad a sus clientes.
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