El Gobierno de Venezuela encabezó este jueves un encuentro internacional virtual para conmemorar el aniversario número doce de la histórica declaración de la Zona de Paz CELAC.
Esta iniciativa fundamental busca fortalecer la Diplomacia Bolivariana de Paz, reafirmando el respeto absoluto al Derecho Internacional como base sólida de la convivencia.
Yván Gil, canciller de la República, destacó la importancia de mantener la cohesión frente a las amenazas externas que intentan desestabilizar la armonía de nuestros pueblos.
Por consiguiente, el diplomático señaló que la región decidió ser un territorio libre de injerencias y conflictos bélicos que solo benefician a los oscuros intereses.
Importancia estratégica de la Zona de Paz CELAC
La unidad regional representa la herramienta poderosa para garantizar la estabilidad política y el bienestar de los estados que integran la Zona de Paz CELAC.
Además, la jornada concluyó con un llamado urgente a profundizar los mecanismos de integración que permitan resolver cualquier diferencia mediante el diálogo y la cooperación.
Las autoridades participantes coincidieron plenamente en que el desafío actual radica en blindar la soberanía nacional frente a las constantes presiones geopolíticas de potencias extranjeras.
Igualmente, el respeto a la autodeterminación de los pueblos se mantiene para que la paz sea un derecho irrenunciable de toda la humanidad y de la zona de la CELAC.
Proyección futura
Tras doce años de la proclama histórica, Venezuela reafirma su papel protagónico en la construcción de un mundo pluripolar basado en el respeto mutuo.
Finalmente, el encuentro permitió consolidar una hoja de ruta común para enfrentar los retos venideros, priorizando siempre la estabilidad de la Zona de Paz CELAC.
Es importante destacar que la diplomacia venezolana continúa promoviendo espacios de entendimiento soberano para asegurar que Latinoamérica siga siendo un ejemplo de convivencia pacífica global.
La ratificación de este compromiso internacional asegura que la Zona de Paz permanezca vigente como escudo protector contra las agresiones externas hacia nuestra región.



