Durante su intervención en el debate general del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que el país suramericano celebrará elecciones en el momento en que las instituciones consideren propicio. La mandataria interina enfatizó que el Estado venezolano se encuentra preparando el terreno técnico e institucional para garantizar un proceso electoral inclusivo, transparente y adaptado a la soberanía nacional, alejando la posibilidad de presiones externas sobre el calendario de los comicios.
El debate sobre la calidad democrática y el diálogo interno
En su discurso ante la comunidad internacional, Rodríguez destacó los esfuerzos de su administración por consolidar un diálogo político con diversos sectores de la oposición venezolana. Según la mandataria, estas conversaciones buscan establecer un marco de igualdad de condiciones para todos los actores políticos que decidan participar. ‘La democracia no se mide por la existencia de elecciones; la democracia se mide por la calidad de la competencia que precede a esas elecciones’, argumentó, defendiendo que el proceso debe priorizar la solidez institucional antes que la inmediatez de las urnas.
Superación de la polarización y estabilidad política
La presidenta encargada subrayó la necesidad de que los futuros comicios sirvan como un mecanismo de resolución de conflictos y no como un detonante de nuevas crisis políticas. En este sentido, hizo un llamado a dejar atrás la polarización extrema que ha caracterizado la política venezolana en los últimos años. ‘Una elección debe ser una solución, no un generador de conflictos irreconciliables’, aseveró Rodríguez, insistiendo en que la nación debe apartarse definitivamente de las posturas intolerantes para consolidar una convivencia democrática y pacífica a largo plazo.
Llamado al respeto de la soberanía y autodeterminación
Finalmente, Rodríguez instó a los países miembros de las Naciones Unidas a respaldar el proceso de estabilización interna de Venezuela bajo el principio de no injerencia. La mandataria encargada recalcó que el gobierno está dispuesto a cooperar estrechamente con aquellas naciones que promuevan relaciones diplomáticas basadas en el respeto mutuo y la autodeterminación de los pueblos. ‘Venezuela quiere respirar libre, ejercer sus derechos como nación soberana sin ningún tipo de intromisión’, concluyó, reafirmando la postura de su administración frente a las evaluaciones y sanciones de organismos internacionales.

