La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, formuló un llamado a la ciudadanía para unirse en una cadena de oración por la salud del papa León XIV. El sumo pontífice fue sometido este martes a una compleja intervención quirúrgica en la que se le extirpó un lóbulo del pulmón derecho, luego de confirmarse que padece un adenocarcinoma, un tipo de cáncer pulmonar. La noticia ha generado una profunda conmoción en el país andino, que actualmente se encuentra en la fase final de los preparativos para recibir al obispo de Roma en su próxima gira oficial por América Latina.
Un diagnóstico complejo en vísperas de la gira latinoamericana
El anuncio sobre el estado de salud del papa León XIV y la posterior confirmación de su diagnóstico oncológico se producen a menos de un mes de que inicie su viaje apostólico por la región, programado del 6 al 16 de noviembre de 2026. Este itinerario contempla paradas estratégicas en Uruguay, Argentina y Perú. A pesar de la gravedad de la operación, las declaraciones previas del pontífice sugieren que la agenda oficial se mantiene en pie, lo que ha incrementado la expectativa y la movilización de las autoridades eclesiásticas y gubernamentales en las naciones receptoras.
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El estrecho vínculo del pontífice con el territorio peruano
La figura del papa León XIV reviste una singular importancia para la sociedad peruana, donde popularmente se le conoce como «el papa peruano». Este afecto responde a que el jerarca católico adoptó la nacionalidad peruana y dedicó más de dos décadas de su vida pastoral al servicio en el país andino, desempeñándose inicialmente como misionero y posteriormente como obispo. Su itinerario en el Perú, previsto del 11 al 16 de noviembre, incluye visitas a las ciudades de Lima, Cusco, Pucallpa y Chiclayo, esta última una localidad de especial relevancia emocional donde ejerció su obispado durante ocho años.
Reacciones oficiales y movilización de la fe popular
En su pronunciamiento oficial a través de las redes sociales, la mandataria Keiko Fujimori transmitió el sentimiento de solidaridad del pueblo peruano y exhortó a encomendar la recuperación del Santo Padre al Señor de los Milagros, la devoción católica más importante de la nación. Fujimori, quien ya había asistido el domingo anterior a la Catedral de Lima para participar en las jornadas de oración previas a la cirugía, enfatizó que el Perú constituye un hogar para el pontífice y que la ciudadanía lo acompaña activamente con su fe en este difícil proceso de convalecencia.

