En una operación conjunta de alta precisión, las Fuerzas Militares de Colombia abatieron en el departamento del Huila a Miguel Orlando Guzmán González, conocido bajo el alias de «Robinson Gutiérrez». El sujeto era identificado por los organismos de inteligencia del Estado como el principal cabecilla político y financiero de la estructura «Teófilo Forero Castro», perteneciente a la Segunda Marquetalia, una de las disidencias más activas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Las autoridades lo señalaban directamente como el responsable de financiar el magnicidio del senador y excandidato presidencial de derecha Miguel Uribe Turbay, perpetrado el año pasado.
Detalles de la operación militar en el Huila
El operativo táctico se desarrolló en la vereda El Cadillo, ubicada en el municipio de Tello, al norte del departamento del Huila. La acción fue ejecutada de manera coordinada por unidades élite del Ejército Nacional, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional. Durante el enfrentamiento armado, además de la neutralización de alias «Robinson Gutiérrez», las fuerzas de seguridad lograron la captura de otros tres presuntos integrantes de la misma facción disidente. En el lugar de los hechos se incautó un importante arsenal bélico que incluía armas largas y cortas, granadas de mano, un lanzagranadas y diversos equipos de comunicación satelital.
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, confirmó el resultado de la operación a través de sus canales oficiales, destacando el golpe asestado a las finanzas y a la estructura de mando de la Segunda Marquetalia. El mandatario enfatizó que este operativo representa un avance crucial en la búsqueda de justicia por el asesinato de Uribe Turbay, y aseguró que el Gobierno nacional continuará empleando todos los recursos institucionales para desmantelar por completo a los grupos armados organizados que operan en el territorio colombiano.
El magnicidio de Miguel Uribe Turbay y la conexión con las disidencias
El crimen que conmocionó al país ocurrió el 7 de junio de 2025, cuando el entonces senador y candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, de 39 años, fue víctima de un atentado con arma de fuego mientras participaba en un mitin político en el barrio Modelia, en el occidente de Bogotá. Tras recibir dos impactos de bala en la cabeza, el líder político permaneció hospitalizado en estado crítico durante más de dos meses, falleciendo finalmente el 11 de agosto de ese mismo año. Las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación avanzaron con celeridad, logrando hasta la fecha la captura de nueve personas implicadas en el ataque, de las cuales cuatro ya han recibido sentencias condenatorias, incluido el menor de edad que ejecutó los disparos.
La vinculación directa de la Segunda Marquetalia con el magnicidio se consolidó tras las declaraciones judiciales de Simeón Pérez Marroquín, alias «El Viejo», uno de los condenados por el caso. Durante las audiencias públicas, el procesado confesó que la cúpula de la organización disidente ordenó y financió el atentado, ofreciendo sumas millonarias para silenciar a los fiscales asignados al caso. A raíz de estas revelaciones, la justicia colombiana emitió órdenes de captura contra los principales mandos de la estructura criminal, incluido su máximo líder, Luciano Marín Arango, alias «Iván Márquez».

