La justicia de Mendoza, Argentina, condenó este martes a prisión perpetua a Gustavo Ariel Olguín Ormeño. El hombre confesó ser el autor de un atroz caso de abuso infantil y homicidio contra su propia hija.
La víctima fue una bebé de apenas dos meses de edad, llamada Emma. El crimen ocurrió en agosto de 2023, pero la sentencia definitiva se dictó este 21 de abril tras un juicio abreviado.
El caso conmocionó a la localidad de Las Heras y generó indignación en redes sociales. Las autoridades judiciales hallaron al sujeto culpable de homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía.
Abuso infantil: detalles del atroz crimen
Los hechos sucedieron cuando la madre de la menor salió a una consulta odontológica. El agresor, quien trabajaba como camillero en un hospital, quedó a cargo del cuidado de la pequeña durante su ausencia.
Horas después, la bebé fue trasladada de urgencia al Hospital Notti por presentar graves dificultades respiratorias. Los médicos detectaron signos evidentes de abuso infantil, hemorragia cerebral y múltiples hematomas en distintas partes del cuerpo.
A pesar de los esfuerzos del personal de salud, la menor falleció dos días después del ingreso. El equipo médico denunció de inmediato las lesiones internas y las evidencias de violencia sexual halladas.
Sentencia definitiva y desvinculación de la madre
La investigación determinó que la madre de la niña no tuvo responsabilidad en el fallecimiento. Las pruebas confirmaron que el maltrato y el abuso infantil ocurrieron únicamente bajo la custodia del padre.
Olguín Ormeño admitió su culpabilidad. La condena a perpetuidad responde a la gravedad de los delitos de acceso carnal y asesinato.
Este suceso refuerza la necesidad de mecanismos de protección eficaces contra el abuso infantil en entornos familiares. La fiscalía de homicidios cerró el caso asegurando que el culpable cumplirá su pena sin beneficios procesales.
RDN con información de El Heraldo

