Durante seis años, una joven de Maracaibo vivió bajo amenazas constantes. Su agresor, pareja de su madre, la sometió a abuso sexual desde que tenía trece, abuso sexual infantil en Venezuela
El caso estremeció a la comunidad zuliana. La víctima, hoy de 19 años, reveló el horror tras recibir apoyo de un amigo que alertó a su madre.
La denuncia fue inmediata. La madre, devastada, acudió a Polimaracaibo, cuyos funcionarios del SIP capturaron al agresor en el barrio Cecilia de Coello.
El detenido, Narciso Junior Gómez Espinoza, de 38 años, fue trasladado al Centro de Coordinación Policial Noreste y quedó a disposición del Ministerio Público.
El abuso sexual infantil en Venezuela sigue creciendo en silencio
Según Cecodap, el abuso sexual infantil en Venezuela ha aumentado desde la pandemia. La mayoría de los casos ocurren en entornos familiares y permanecen ocultos.
La joven confesó que guardó silencio por miedo. Gómez la amenazó de muerte si hablaba. Ese patrón de intimidación se repite en cientos de casos similares.
Organizaciones como UNFPA insisten en la necesidad de educación sexual temprana. El desconocimiento y el miedo perpetúan el ciclo de violencia y el abuso sexual infantil en Venezuela.
Este caso no es aislado. Cada testimonio que sale a la luz revela una realidad dolorosa que exige atención urgente por parte de las autoridades.
La víctima, al romper el silencio, abrió una puerta para que otras jóvenes encuentren el valor de denunciar. Su voz puede salvar muchas vidas.
Como sociedad, debemos escuchar más. El silencio de los niños y adolescentes puede esconder gritos de auxilio que nadie ha querido o sabido oír.
Hablar, denunciar y educar son pasos urgentes. El abuso sexual infantil no puede seguir siendo una estadística ignorada por el Estado.
La justicia debe actuar con firmeza. Pero también debemos prevenir, formar y proteger. Cada historia contada puede evitar otro infierno silencioso.

