En un restaurante Pizza Hut de Varsovia, una acción antiisraelí en Pizza Hut sorprendió a comensales cuando activistas propalestinos simularon una masacre con pintura roja.
Mientras algunos comían, dos jóvenes comenzaron a cubrirse el cuerpo con líquido rojo, representando sangre, en protesta por la violencia en Gaza.
Otros activistas explicaban al público que la cadena estadounidense, según ellos, colabora indirectamente con el genocidio del pueblo palestino al operar en territorio israelí.
La escena generó confusión y tensión entre los clientes, aunque no se reportaron actos violentos ni intervención policial durante la manifestación simbólica.
Impacto visual de la acción antiisraelí en Pizza Hut conmociona a Varsovia
La protesta fue grabada y difundida en redes sociales, donde rápidamente se viralizó, generando reacciones divididas entre apoyo, rechazo y llamados al boicot.
Los organizadores afirmaron que eligieron Pizza Hut por su presencia en Israel y su aparente indiferencia ante los crímenes cometidos contra civiles palestinos.
Además, señalaron que la pintura roja simboliza la sangre derramada por inocentes, y que su protesta busca despertar conciencia en consumidores globales.
Según medios locales, la acción formó parte de una serie de intervenciones artísticas organizadas por colectivos propalestinos en ciudades europeas.
En días recientes, también se registraron protestas similares en Madrid, Roma y Berlín, todas con fuerte carga simbólica y mensajes contra la ocupación israelí.
La cadena Pizza Hut no ha emitido un comunicado oficial, aunque algunos empleados expresaron incomodidad por la exposición mediática y el impacto emocional.
Por otro lado, defensores de Israel calificaron la protesta como antisemita y peligrosa, acusando a los activistas de incitar al odio y la desinformación.
A pesar de las críticas, los manifestantes insisten en que su objetivo es visibilizar el sufrimiento palestino y exigir responsabilidad a empresas internacionales.
Este tipo de acción antiisraelí en Pizza Hut plantea un debate sobre los límites de la protesta pacífica y el papel de las marcas en conflictos geopolíticos complejos.
Finalmente, los activistas prometieron continuar con intervenciones similares hasta que, según sus palabras, “el mundo deje de mirar hacia otro lado”.

