La canciller colombiana Rosa Yolanda Villavicencio advirtió que una posible acción encubierta en Venezuela representaría una afrenta regional, generando preocupación internacional en el Caribe.
Durante la Tribuna EFE – Casa de América, Villavicencio destacó que la presencia militar estadounidense amenaza la paz, insistiendo en resolver conflictos internos sin injerencias externas.
La funcionaria subrayó que Colombia ofrece mediaciones diplomáticas, pero exige respeto a la soberanía nacional, recordando que Naciones Unidas ha pedido evitar escaladas militares en la región.
Villavicencio denunció muertes extrajudiciales vinculadas a operaciones antidrogas, señalando que permitir tales acciones sería barbarie, porque todas las naciones deben garantizar derechos humanos fundamentales.
El pronunciamiento ocurre mientras EE.UU. despliega destructores, aviones y portaaviones en el Caribe, aumentando tensiones con Venezuela y generando alarma en gobiernos caribeños y suramericanos.
Acción encubierta en Venezuela y tensiones regionales
El presidente Nicolás Maduro denunció que Washington encubre un plan de cambio de régimen, ordenando movilización de tropas venezolanas para enfrentar cualquier ofensiva extranjera.
Por su parte, Gustavo Petro intensificó críticas contra Donald Trump, acusándolo de crímenes de guerra durante operaciones antidrogas, generando mayor tensión diplomática entre ambos países.
Villavicencio también defendió avances colombianos contra el narcotráfico, aclarando que nunca se violó el derecho internacional, desmintiendo argumentos de intervención estadounidense en aguas internacionales.
La canciller pidió transformar indignación en acción colectiva, promoviendo diálogo regional y respeto mutuo, porque solo la cooperación puede garantizar paz duradera en América Latina.
La advertencia colombiana sobre una posible acción encubierta en Venezuela refleja tensiones crecientes que amenazan la estabilidad regional y despiertan preocupación internacional.
La comunidad latinoamericana exige respeto a la soberanía, porque considera que la paz del Caribe depende de evitar intervenciones militares externas y garantizar diálogo político.
Finalmente este escenario invita a fortalecer cooperación diplomática, promover transparencia y construir soluciones conjuntas que aseguren justicia, estabilidad para los pueblos de la región.

