La madrugada del pasado martes 27 de octubre, un voraz temporal de cuatro horas continuas azotó a la capital zuliana, poniendo a prueba los trabajos preventivos de saneamiento que la Alcaldía de Maracaibo había ejecutado previamente en los puntos más sensibles del municipio.
Uno de los sectores más golpeados fue el tramo embaulado de la Cañada Morillo, a la altura de El Varillal (parroquia Cecilio Acosta). En esta zona, pese a las labores previas de desmalezamiento y remoción de toneladas de desechos sólidos —que incluyeron el retiro de electrodomésticos en desuso como neveras—, la fuerza del agua provocó nuevos anegamientos.

Despliegue de emergencia y factores del colapso
Ante la emergencia, cuadrillas del Instituto Municipal del Ambiente (IMA), en conjunto con efectivos de Bomberos de Maracaibo y Protección Civil (Defensa Civil), se desplegaron de inmediato para atender a las comunidades afectadas y mitigar los riesgos.
Janner Pérez, presidente del IMA, detalló que la contingencia en El Varillal se debió a la convergencia de dos factores críticos:
- Saturación del caudal: La acumulación extraordinaria de aguas de lluvia provenientes del oeste y sur de la ciudad (sectores como Barrio Bolívar, 19 de Abril y Manuelita Sáenz) descargó simultáneamente en el embaulado, rebasando de forma temporal la capacidad física del canal.
- Arrastre masivo de sedimentos y basura: La corriente arrastró desde la cuenca alta ramas, vegetación y desechos arrojados por los propios habitantes, los cuales terminaron taponando las bocas de los puentes.
«Es un punto históricamente crítico. Los vecinos recuerdan que la baja altura del puente en El Varillal facilita la obstrucción del cauce; incluso en años anteriores la corriente llegó a arrastrar un vehículo» señaló Pérez.
Respuesta institucional y llamado a la conciencia
Frente a la situación, el alcalde Giancarlo Di Martino ordenó mantener la maquinaria pesada y el personal ambientalista desplegados de manera permanente en el sitio hasta lograr el despeje total del cauce y restablecer la normalidad.
Finalmente, las autoridades municipales reiteraron un llamado urgente a la ciudadanía para que evite utilizar las cañadas como vertederos improvisados, recordando que la acumulación de basura en los cauces pone en riesgo la seguridad y el patrimonio de miles de familias marabinas durante la temporada de lluvias.

