El Ministerio para la Salud de Venezuela ha emitido una alerta sanitaria de alcance nacional debido a las severas variaciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño. Según el último reporte de la Dirección de Vigilancia Epidemiológica, correspondiente a la Semana Epidemiológica 37, la alteración de los patrones hidrometeorológicos —que combina sequías prolongadas con lluvias torrenciales localizadas— ha configurado un escenario de alto riesgo para la salud pública, propiciando la propagación acelerada de múltiples patologías en diversas regiones del país.
Preocupante repunte de dengue y malaria en el territorio nacional
El informe oficial advierte sobre un incremento crítico en la transmisión de enfermedades transmitidas por vectores. El dengue encabeza las alarmas con un acumulado anual de 12.061 casos sospechosos, de los cuales 320 se registraron en la última semana evaluada. Del total de afectados, el 67,63% corresponde a dengue sin signos de alarma, el 32,15% presenta signos de alarma y un 0,22% se clasifica como dengue grave. La mayor incidencia de esta arbovirosis se concentra en niños de 0 a 9 años, registrándose las tasas de contagio más elevadas en los estados Delta Amacuro, Mérida y Trujillo.
Por su parte, la malaria continúa azotando con fuerza el sur de Venezuela, acumulando 71.970 casos en lo que va de año. La gran mayoría de estas infecciones (76,2%) son causadas por el parásito Plasmodium vivax y se concentran de manera predominante en el estado Bolívar, una región históricamente vulnerable a esta enfermedad debido a la actividad minera y las condiciones socioambientales propicias para el vector.
Medidas de saneamiento ambiental y control de vectores
Ante este complejo panorama epidemiológico, las autoridades sanitarias han ordenado a las Áreas de Salud Integral Comunitaria (ASIC), a los Comités de Salud y a las comunidades organizadas activar de inmediato jornadas intensivas de deschatarrización y saneamiento ambiental. Las directrices exigen a los ciudadanos aplicar medidas preventivas rigurosas en sus hogares, tales como el lavado y cepillado periódico de recipientes de almacenamiento de agua, el tapado hermético de tanques y tambores, la instalación de mallas protectoras en puertas y ventanas, y la eliminación sistemática de cualquier objeto en desuso que pueda acumular agua y convertirse en criadero de zancudos.
Crisis de higiene hídrica y aumento de infecciones respiratorias
La alteración de las fuentes de agua potable ha disparado los cuadros gastrointestinales, registrándose 14.445 casos de enfermedad diarreica aguda en una sola semana, afectando con especial severidad a los lactantes menores de un año. Para mitigar este impacto y prevenir brotes de leptospirosis, el Ministerio de Salud ha instruido asegurar el consumo exclusivo de agua potable mediante el hervido vigoroso de 3 a 5 minutos o la cloración doméstica (aplicando de 2 a 3 gotas de cloro comercial al 5% por cada litro de agua). Asimismo, se exhorta a la población a evitar el contacto descalzo con aguas estancadas e inundaciones, desinfectar los alimentos y resguardar la basura en contenedores elevados para evitar la proliferación de roedores.
Paralelamente, el monitoreo epidemiológico abarca un repunte de infecciones respiratorias agudas, con 44.535 casos reportados en la semana y una positividad del 14,89% para virus de influenza, liderados por la cepa A H3N2. A esto se suman los riesgos por estrés térmico debido a las olas de calor, ante lo cual se recomienda priorizar la hidratación continua y evitar la exposición solar directa entre las 11:00 a. m. y las 3:30 p. m., especialmente en niños menores de cinco años y adultos mayores.
Prohibición de automedicación y llamado a la prevención
Finalmente, el organismo sanitario reiteró la prohibición estricta de la automedicación, alertando de forma explícita sobre el uso de aspirina o antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) ante cuadros febriles, debido al elevado riesgo de desencadenar complicaciones hemorrágicas graves en casos de dengue. Las autoridades instan a la población a acudir de inmediato al Consultorio Médico Popular (CMP) o al Centro de Diagnóstico Integral (CDI) más cercano si presentan síntomas de alarma como fiebre persistente, vómitos, dolor abdominal o diarreas agudas.
