El reciente ataque a refugiados venezolanos en Bogotá ha generado una contundente reacción institucional. Este lunes, la Defensoría del Pueblo de Colombia condenó el atentado contra Yendri Velásquez, defensor de derechos humanos y activista LGBTIQ+, y Luis Peche Arteaga, ciudadano exiliado. Ambos fueron víctimas de disparos, según reportó el periodista Gabriel Bastidas.
Velásquez había solicitado acompañamiento ante la Defensoría para tramitar su protección internacional, tras huir de Venezuela por persecución política. Este ataque a refugiados venezolanos evidencia la creciente vulnerabilidad de quienes defienden derechos humanos en el exilio.
En un comunicado oficial, la Defensoría expresó su rechazo al atentado y exigió a la Fiscalía General de la Nación una investigación pronta y exhaustiva. Además, pidió medidas urgentes de protección para las víctimas, con el fin de garantizar su seguridad en territorio colombiano.
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El organismo reafirmó su compromiso con los derechos de la población migrante y refugiada, especialmente de quienes huyen por motivos políticos o sociales. El ataque a refugiados venezolanos representa una amenaza directa a la dignidad y seguridad de quienes buscan asilo.
«El pueblo venezolano merece vivir en paz y democracia», afirmó la Defensoría. Mientras permanezcan en Colombia, las personas migrantes deben contar con respaldo institucional y garantías plenas. Este llamado busca fortalecer la protección de quienes enfrentan riesgos por su activismo.
La entidad también reiteró su rechazo a toda forma de violencia, estigmatización o discriminación contra quienes buscan refugio. El ataque a refugiados venezolanos exige una respuesta firme y sostenida por parte de las autoridades colombianas.
Finalmente, la Defensoría aseguró que continuará trabajando para que se respete el derecho a migrar y se promuevan condiciones dignas para quienes buscan un lugar seguro. Este atentado refuerza la urgencia de fortalecer los mecanismos de protección y justicia.
Este atentado exige justicia, protección urgente y respeto absoluto por los derechos de los refugiados venezolanos.

