Dos hombres enfrentan cargos federales tras arrojar bombas caseras durante una manifestación cerca de la casa del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Los sospechosos fueron identificados como jóvenes radicalizados.
De acuerdo con CNN, Emir Balat e Ibrahim Kayumi enfrentan acusaciones por uso de armas de destrucción masiva. El incidente ocurrió el pasado sábado en medio de enfrentamientos sociales.
Según documentos judiciales, ambos admitieron haber actuado inspirados por propaganda extremista de un grupo terrorista internacional.
Motivaciones detrás del ataque al alcalde de Nueva York
Kayumi afirmó ante los investigadores haber consumido contenido radical en su teléfono móvil antes de perpetrar el asalto. En consecuencia, sus acciones estuvieron motivadas por la ideología de odio difundida.
Balat, por su parte, aseguró haber jurado lealtad al grupo extremista desde un coche patrulla tras su arresto. Sin embargo, lo más preocupante fue su intención de causar una masacre masiva.
El sospechoso confesó que aspiraba a provocar un daño mayor al registrado en el atentado de la maratón de Boston. Por ello, la fiscalía calificó la situación como un evento escalofriante.
Las autoridades determinaron que el objetivo principal de los agresores era atentar contra la integridad del alcalde de Nueva York. Asimismo, los fiscales subrayaron que los detenidos buscaban un nivel de violencia letal.
Peligrosidad de los artefactos recuperados
Los dispositivos improvisados fueron lanzados en un enfrentamiento entre grupos adversarios durante la protesta ciudadana. Aunque no detonaron al impacto, las pruebas preliminares confirmaron que se trataba de explosivos reales.
Técnicos del FBI realizaron detonaciones controladas de los artefactos recuperados para evaluar su potencial destructivo. De este modo, se comprobó que el alcalde de Nueva York y los presentes estuvieron en riesgo.
La policía informó que un tercer dispositivo encontrado el domingo dio negativo en las pruebas químicas de explosivos. No obstante, las investigaciones continúan para descartar la existencia de otros cómplices involucrados.
La comisionada de inteligencia aseguró que las consecuencias habrían sido devastadoras si los aparatos funcionaban según lo planeado. Por consiguiente, se reforzó el anillo de seguridad en las residencias oficiales neoyorquinas.
RDN con información de Caraota Digital

