Este nuevo caso de secuestro ocurre apenas cuatro meses después del secuestro de Karelin Díaz, dueña de la tienda de ropa VelVet, también en Ciudad Ojeda. Díaz fue raptada en su negocio por hombres armados en agosto y liberada ocho días después.
La recurrencia de estos delitos plantea interrogantes sobre la seguridad en la zona y la capacidad de las autoridades para prevenir y responder a estos hechos que mantienen aterrorizada a la población de Ciudad Ojeda, principalmente el sector comercio.
Tras conocerse el secuestro del co propietario de Hogar Electronics C.A, equipos de diferentes cuerpos de seguridad se trasladaron al lugar para iniciar las investigaciones. Hasta el momento, no se han reportado avances significativos en la búsqueda del empresario ni se ha informado sobre algún contacto de los secuestradores con la familia de la víctima.
En el seno familiar, como es lógico, reina el hermetismo. No conviene que, si los captores establecieren contacto, se filtre esa información a la prensa o a la policía, sin embargo, las investigaciones continúan y toda la red de búsqueda está activada.
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Así se lo llevan
Como se recordará, en horas del mediodía del día 04 de diciembre del corriente, el comerciante Ziad Abou Assali, copropietario de la empresa Hogar Electronics C.A., fue interceptado por un grupo de hombres armados en la calle Los Olivos, mientras llegaba al taller mecánico Full Inyección, por el sector de Las Morochas, en la capital de Lagunillas.
Los delincuentes, portando armas largas, obligaron al empresario de ascendencia árabe a subir a una camioneta Grand Cherokee negra, modelo 2006, en la que se dieron a la fuga. El hecho ocurrió en la intersección de las calles Los Olivos con Cardón, en plena luz del día.
Los pesquisa informaron que posteriormente al hecho, los delincuentes y Assali, habrían hecho trasbordo para despistar las búsquedas policiales.
Tras más de 24 horas del rapto, familiares, clientes y toda la comunidad ojedeña están en expectativas sobre el estado del comerciante y la situación que padece. Por su parte Criminalística anda en lo suyo. La familia de Assali, pide discreción.

