El gobierno colombiano envió un tercer avión con toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela para atender la grave crisis ocasionada por los recientes terremotos destructores.
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 provocaron más de mil setecientos fallecidos, dejando múltiples heridos y severos daños materiales en varias regiones venezolanas afectadas.
La aeronave civil coordinada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo transporta insumos médicos esenciales, alimentos nutricionales y carpas de refugio temporal urgente.
Además, el cargamento colombiano incluye ocho toneladas de bienestarina, seiscientos ochenta kilogramos de medicinas y novecientas bolsas especiales para la digna gestión de personas fallecidas.
El vuelo de la Fuerza Aeroespacial colombiana garantizará el retorno seguro de cuarenta y siete ciudadanos colombianos que decidieron volver voluntariamente tras la fuerte catástrofe.
Los funcionarios del Consulado de Colombia en Caracas ejecutan el registro oficial y la respectiva verificación documental para asegurar el traslado de los civiles afectados.
Por lo tanto, las autoridades diplomáticas expidieron catorce pasaportes de emergencia a quienes perdieron sus documentos de identidad durante los movimientos telúricos de junio pasado.
Distribución estratégica de ayuda humanitaria a Venezuela
Paralelamente, el Puesto de Mando Unificado reportó diecinueve ciudadanos colombianos presuntamente desaparecidos, activando inmediatamente los protocolos internacionales de búsqueda en los territorios venezolanos más perjudicados.
Sin embargo, la cancillería colombiana reiteró el compromiso de sostener el envío constante de ayuda humanitaria a Venezuela mientras persistan los efectos de la emergencia.
La cooperación bilateral incluye la movilización del equipo especializado USAR COL-1, compuesto por sesenta y dos socorristas altamente calificados y doce toneladas de herramientas operativas.
Por consiguiente, cuatro binomios caninos adiestrados participan activamente en la detección de sobrevivientes atrapados bajo las complejas estructuras colapsadas por el fuerte movimiento telúrico actual.
Los rescatistas internacionales y locales concentran sus máximos esfuerzos operativos en La Guaira, una de las zonas geográficas venezolanas que registró los peores daños materiales.
En consecuencia, los canales diplomáticos bilaterales establecidos mantendrán el soporte técnico continuo a los connacionales damnificados mediante censos periódicos y entrega dirigida de insumos básicos.
Las autoridades sanitarias coordinan la recepción final de este cargamento para garantizar una distribución equitativa de la asistencia social directa en todas las comunidades afectadas.
RDN

