La política boliviana ha dado un giro histórico tras las elecciones generales de este domingo, que marcaron el fin de dos décadas de gobierno de la izquierda, liderado por Evo Morales y Luis Arce. Por primera vez en la historia del país, la elección presidencial se definirá en una segunda vuelta, que se celebrará el próximo 19 de octubre entre el expresidente Jorge ‘Tuto’ Quiroga y el senador Rodrigo Paz Pereira. Paz, de 57 años y de centro, se ha convertido en la principal revelación de estos comicios, pasando de los últimos lugares en las encuestas a liderar el escrutinio preliminar.
Con el 92% de las actas computadas por el Tribunal Supremo Electoral, los resultados preliminares posicionan a Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), a la cabeza con un 32,2% de los votos válidos. Por su parte, Jorge ‘Tuto’ Quiroga , de la alianza Libre, obtuvo el 26,9 %.
Contexto político y visiones de gobierno
Tras conocerse los resultados, Rodrigo Paz ofreció una conferencia de prensa donde afirmó que el resultado demuestra que se ha escuchado la voz «de los que no teníamos voz», y que su objetivo es «reconstruir la reconciliación de la patria» y la producción, buscando un «cambio del sistema político» para que las grandes mayorías tengan prioridad.
Por su parte, el expresidente Quiroga, quien asumió la presidencia tras la renuncia de Hugo Banzer, reaccionó al balotaje afirmando que «una larga noche de dos décadas terminó» y que «hoy ganó la democracia». Quiroga felicitó a su contendiente y aseguró que, de llegar a la Presidencia, no actuará con «sed de venganza» ni ofrecerá «impunidad» a nadie.
El presidente del Senado, Andrónico Rodríguez , quien fue el candidato de la izquierda mejor posicionado en los cómics con un 8,22 % de los votos para su alianza Popular, reconoció “con respeto” la decisión de las urnas en sus redes sociales, aunque lanzó una dura crítica a sus rivales internos del MAS. Rodríguez señaló que «lamentablemente, para algunos dirigentes y líderes del movimiento popular fueron prioritarios sus propios caprichos, orgullos y falsas manipulación», lo que a su juicio, abrió el camino a la victoria de la oposición.
Ambos candidatos opositores coinciden en que el principal desafío del próximo gobierno será la grave crisis económica del país, marcada por la falta de dólares, la escasez de combustible y una fuerte inflación. Paz aseguró que buscará una economía «de la gente y no del Estado», mientras que Quiroga destacó la necesidad de «estabilizar y generar gobernabilidad».
El balotaje del 19 de octubre pondrá a prueba la capacidad de ambos políticos para consolidar alianzas. El ganador asumirá el mando presidencial el próximo 8 de noviembre , sucediendo a Luis Arce y marcando el inicio de un nuevo capítulo en la política boliviana. El exmandatario Evo Morales no participó en estos comicios debido a una disposición constitucional que le impide volver a postularse, y promovió el voto nulo, al no contar con un partido político.
EFE / RDN

