La captura de dos responsables vinculados a una banda criminal extranjera conmocionó a la comunidad. Además, el crimen generó impacto nacional e internacional por su brutalidad y repercusiones sociales.
La Policía Nacional del Perú detuvo a Eddymerk José Godoy Araujo. Asimismo, él lideraba la banda criminal “Los Despreciables del Antitren” y ordenó directamente la ejecución del trabajador venezolano en Santa Anita.
El asesinato ocurrió en el Mercado de Productores. Allí, los homicidas interceptaron a Anderson Mendoza Colmenares y lo ejecutaron sin piedad frente a testigos. Finalmente, la población quedó alarmada por la violencia.
Banda criminal extranjera
Las investigaciones confirmaron que la banda criminal buscaba controlar territorios relacionados con el tráfico de drogas. En consecuencia, surgieron disputas violentas en zonas cercanas al comercio popular.
El ataque de la Banda criminal extranjera sucedió el viernes 16 de enero. Dos hombres llegaron en motocicleta, dispararon contra Mendoza Colmenares y su acompañante. Posteriormente, ambos quedaron gravemente heridos en plena vía pública.
Las víctimas ingresaron al hospital Alberto Sabogal. Sin embargo, los médicos no lograron salvar al estibador venezolano. Finalmente, confirmaron su muerte tras múltiples esfuerzos realizados en la sala de emergencias.
Después del atentado, la Banda criminal extranjera extorsionaron a trabajadores del hospital. De hecho, buscaban información sobre la víctima, práctica habitual dentro del modus operandi de esta organización delictiva.
El general Lozada Morales explicó que la organización busca hegemonía en la venta de marihuana. Además, opera estratégicamente en distintos puntos de la capital peruana.
La Policía identificó a otros integrantes: “Johandry”, lugarteniente; además de “Saliva” y “Cabeza de Perro”. Todos participaron en el crimen y mantienen vínculos con la banda criminal.
Los oficiales revisaron el celular de Godoy Araujo. Incluso encontraron mensajes y fotografías de la víctima, confirmando seguimiento posterior al ataque ocurrido en Santa Anita.
El segundo detenido, considerado mano derecha del cabecilla, también cayó bajo custodia. Por lo tanto, reforzó la hipótesis sobre la banda criminal extranjera y su responsabilidad directa en el homicidio.

