Los ecuatorianos votaron con firmeza este domingo, rechazando la instalación de bases militares extranjeras en su territorio, marcando un hito constitucional inesperado.
La consulta popular impulsada por Daniel Noboa buscaba modificar el artículo 5 de la Constitución, pero más del 60% de los votantes dijeron “No” con contundencia.
Ecuador reafirma su soberanía al rechazar bases militares extranjeras en consulta nacional
La propuesta presidencial pretendía permitir presencia militar extranjera, pero la ciudadanía defendió el principio de paz consagrado en la Constitución de Montecristi.
Aunque Noboa promovió el cambio como estrategia contra el crimen organizado, la visita de autoridades estadounidenses generó suspicacias entre votantes. bases militares extranjeras
La secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU. recorrió instalaciones en Manta y Salinas, reactivando memorias de la base militar clausurada en 2009.
La Constitución vigente prohíbe explícitamente ceder instalaciones militares a fuerzas extranjeras, una cláusula que el referéndum ratificó con fuerza.
Además del rechazo a las bases militares extranjeras, los ecuatorianos negaron cambios sobre financiamiento político y reducción de legisladores.
El 61% votó en contra de eliminar el financiamiento estatal a partidos, defendiendo la pluralidad democrática frente a intereses privados.
También se rechazó la disminución de asambleístas, lo que habría reducido la representación territorial en el Congreso Nacional.
Este resultado sorprendió a analistas y al propio gobierno, que esperaba mayor respaldo a sus propuestas de reforma constitucional.
El expresidente Rafael Correa celebró el resultado como una “ratificación histórica” de la Constitución que él impulsó en 2008. bases militares extranjeras
La jornada electoral transcurrió con normalidad, y el Consejo Nacional Electoral confirmó la tendencia del “No” en todas las preguntas.
Noboa, tras los resultados, aseguró que respetará la voluntad popular y continuará trabajando con las herramientas disponibles.
Este referéndum reafirma el compromiso ciudadano con la soberanía nacional y la paz como principio rector de la política ecuatoriana.
La decisión marca un precedente regional, donde la ciudadanía se impone ante intereses geopolíticos y propuestas de reforma aceleradas.

