Este domingo, más de 7.5 millones de bolivianos acudirán a las urnas en unas elecciones generales que podrían poner fin a 20 años de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS). El proceso electoral, que podría marcar un giro político hacia la centroderecha, cuenta con un sistema de conteo rápido y la supervisión de misiones internacionales.
Las mesas electorales abrirán a las 8:00 a.m. hora local y funcionarán durante ocho horas. Un total de 7,567,207 personas están habilitadas para votar dentro del país, mientras que 369,308 ciudadanos podrán hacerlo en el exterior para elegir únicamente el binomio presidencial. El voto es obligatorio para los residentes en el país, quienes recibirán un certificado de sufragio indispensable para realizar trámites.
El panorama político se presenta fragmentado. Los sondeos sitúan a los candidatos de la oposición, el empresario de centroderecha Samuel Doria Medina y el expresidente Jorge «Tuto» Quiroga, como los favoritos. El oficialismo, por su parte, enfrenta divisiones internas, con sus candidatos, Eduardo del Castillo y Andrónico Rodríguez, en los últimos lugares de las encuestas. La salida del expresidente Evo Morales de la contienda ha agudizado la crisis interna del MAS.
Para garantizar la transparencia, Bolivia contará con el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (SIREPRE), que emitirá los resultados al cierre de la jornada. Además, 14 misiones internacionales, entre ellas las de la Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA), estarán desplegadas para observar el proceso.
El país se encuentra bajo el «auto de buen gobierno», que prohíbe las aglomeraciones y la venta de bebidas alcohólicas. La circulación de vehículos también estará restringida para quienes no tengan una autorización del órgano electoral.
EFE / RDN

