El periodista Werther Sandoval denunció que diversas naciones utilizan las sanciones para evadir deudas relacionadas con la construcción de los buques petroleros de Pdvsa contratados.
Argentina, Brasil y Portugal mantienen compromisos pendientes desde la gestión de Hugo Chávez. Actualmente, estos países evitan entregar las embarcaciones acordadas mediante diversos argumentos políticos.
Asimismo, la estatal petrolera mantiene dieciocho contratos en ejecución distribuidos en astilleros internacionales. Por ello, la falta de avances físicos genera preocupación en el sector.
Obstáculos regionales para los buques petroleros de Pdvsa
Argentina adeuda dos naves de gran tonelaje en el Astillero Río Santiago. Además, existen denuncias sobre desvío de fondos destinados originalmente a este importante proyecto.
Igualmente, en Brasil la construcción de dos unidades adicionales permanece paralizada totalmente. Los reportes financieros indican desembolsos millonarios sin que existan resultados tangibles hasta la fecha.
Por otra parte, Portugal cerró los astilleros designados para ensamblar dos asfalteros. En consecuencia, Venezuela perdió acceso a la inversión ejecutada en territorio europeo recientemente.
Irán destaca como el único aliado que cumplió parcialmente con las entregas de buques petroleros de Pdvsa. Sin embargo, el resto de los fabricantes no ofrece respuestas claras sobre el dinero.
Expertos sugieren acudir a instancias internacionales para reclamar los Tanqueros petroleros. El desconocimiento de los poderes públicos venezolanos sirve de excusa legal constante.
El paraguas de las medidas coercitivas facilita que los gobiernos deudores ignoren sus obligaciones. Por consiguiente, la reactivación de estos contratos depende de futuras negociaciones.
Más de cien millones de dólares fueron destinados inicialmente a la fabricación naval. No obstante, los buques petroleros de Pdvsa siguen sin navegar en aguas territoriales.
Finalmente, el análisis semántico revela una paralización física y financiera casi absoluta. La recuperación de estos activos estratégicos es fundamental para la soberanía energética regional.
El Estado venezolano evalúa mecanismos jurídicos para resarcir los daños económicos sufridos. Los buques petroleros de Pdvsa representan una inversión vital para el transporte de crudo.

