Mateo Mora, un niño marabino de 7 años, ha encontrado en la música de El Pollo Brito (pollobrito) una forma de comunicarse con el mundo. A pesar de que sus primeras palabras las pronunció a los 5 años, Mateo ha desarrollado una conexión especial con las canciones del popular artista venezolano, convirtiéndolas en su lenguaje personal.
Karla Rangel, madre de Mateo, asegura que escuchar a su hijo cantar con fluidez las canciones de El Pollo Brito es lo más gratificante, por el impacto positivo de la música en la vida de Mateo, debido a que el niño no habla fluido, no conversa y solo habla en tercera persona.

Para Mateo, quién fue diagnosticado con autismo a los 2 años de edad, la música del cantautor venezolano ha sido una herramienta fundamental para su desarrollo, afirma Karla, «Cuando escucha las canciones aletea sus manitos y salta con entusiasmo».
La madre de Mateo expresa que una de las características propias del autismo son los intereses restringidos, y en el caso de Mateo, su fijación con la música de El Pollo Brito lo ha estimulado desde que tiene uso de razón.
«Desde que estaba embarazada de él escuchaba la música del Pollo. Siempre le ponía La Vaca Mariposa. Intentaba ponerle siempre la misma para que la identificara y así era; cada vez que la ponía se movía muchísimo», asegura la madre.


Entre las canciones favoritas del pequeño Mateo, fan número uno de El Pollo Brito, destacan ‘La Vaca Mariposa’, ‘Luna de Margarita’ y ‘Mi caballito’, temas que ha escuchado y cantado innumerables veces.
Estudios científicos han demostrado que la música puede tener un impacto positivo en el desarrollo de niños con autismo, mejorando sus habilidades sociales, cognitivas y emocionales. A través de la música, estos niños pueden expresar sus emociones de manera más fluida, mejorar su atención y concentración, y desarrollar habilidades motoras y lingüísticas. Además, la música proporciona un ambiente estructurado y seguro que fomenta la relajación y reduce la ansiedad, mejorando así su calidad de vida en general.
En el caso de Mateo, la música de El Pollo Brito ha sido su refugio, su compañera inseparable, ayudándolo a superar los desafíos del autismo y a encontrar su propia voz en el mundo.
Kelly Roa CNP 27.227/RDN

